martes, 10 de marzo de 2015

Martinez de Pasqually, su doctrina y su Obra

Martines de Pasqually (1710?-1774) fue y sigue siendo todo un enigma, a pesar de las indagaciones de historiadores como René Le Forestier (1858-1951), Gérad Van Rijnberk (1875-1953) o Robert Amadou (1924-2006). Este hombre misterioso se presentó en las Logias masónicas del sur de Francia hacia 1754, época en la que proliferaban todo tipo de altos grados masónicos en medio de una singular anarquía, dando a conocer así su misión: “Sólo soy un simple instrumento del  que Dios ha querido, indigno como soy, servirse, para recordar a los hombres, mis semejantes, su primer estado de masón, a fin de hacerles ver con certeza que ellos son realmente hombres-Dios, creados a imagen y semejanza de este ser todo-poderoso”.
 
   Martines se dice depositario de una doctrina y de un sistema teúrgico con los que pretende restaurar la masonería de su época a la que consideraba como apócrifa y de una autenticidad dudosa. Esta misión se plasmaría en su obra que no es otra que la fundación de la Orden de los Caballeros Masones Élus Cohens del Universo, constituyendo una sociedad iniciática mística, estructurada según un sistema teosófico muy particular, pues la mística de Martines no es una mera especulación, sino que conduce a una práctica. Esta práctica se apoya en una magia divina, una teúrgia (del griego theos, Dios, y ergon, obra: la obra de Dios), que se propone conducir al hombre, por purificaciones sucesivas, a entrar en comunicación con el mundo de los espíritus. En primer lugar con el ángel personal del iniciado, su “compañero fiel”, después con los espíritus de los mundos superiores (“agentes intermediarios” o ángeles fieles a Dios), para conducirle finalmente a tener la experiencia de lo que él nombra misteriosamente como “la Cosa”, el Innombrable, procurando la unión mística del operador con Dios a través del Cristo glorioso. Esta ascesis espiritual es acompañada en todo momento por una doctrina precisa, la de la “Reintegración de los seres en sus primeras propiedades, virtudes y potencias espirituales divinas”, título de su Tratado que constituía una instrucción reservada a sus discípulos más avanzados.
   A pesar del tiempo transcurrido y de los grandes obstáculos de continuidad, Martines de Pasqually y su obra, la Orden de los Élus Cohens, siguen siendo actualidad y suscitan el mayor interés en el ámbito iniciático. Prueba de ello es el Coloquio celebrado recientemente (18 y 19 de Septiembre de 2010) en Marsella por Serge Caillet con motivo de la celebración del tricentenario de Martines de Pasqually al que asistieron más de doscientas personas de varios países y una decena de ponentes especialistas en la materia.
   Martines se ha convertido en una figura fundamental del iluminismo, marcando para siempre el siglo XVIII y proyectando su influencia hasta nuestros días. Maestro espiritual de Louis-Claude de Saint-Martin y de Jean-Baptiste Willermoz, entre otros, su doctrina ha fecundado corrientes diversas dentro del mundo iniciático como el Régimen Escocés Rectificado y las diversas ramas de las Órdenes Martinistas modernas a través de la obra de Saint-Martin. A partir de 1.943, resurge también un movimiento neo-Cohen que intenta despertar el cuerpo, el alma y el espíritu de la obra del Maestro y que se mantiene muy activo.
  Desde el Grupo de Estudios Martinistas & Martinezistas de España (G.E.I.M.M.E.), hemos venido presentando en los Boletines Informativos diversos artículos sobre la historia de la Obra de Martines y su doctrina. En la presente obra hemos reunido lo publicado hasta la fecha, añadiendo otros documentos de interés, para facilitar al buscador (hombre de Deseo) un volumen que le abra la puerta al estudio y comprensión de este misterio vivo. Dada la escasa o nula bibliografía existente en idioma castellano, creemos que este esfuerzo será agradecido por todos los hispanohablantes, y esperamos en un futuro seguir ampliando nuestro fondo documental.
Extraido de: http://geimme.blogspot.com.es/

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