El pensamiento puede que sea uno de los factores más importantes,
aunque menos comprendidos, en la evolución. El proceso del pensamiento,
si es que la gente lo toma siquiera en consideración, es generalmente
juzgado como un asunto netamente privado, teniendo solamente una
relación momentánea sobre uno mismo. Están propensos a estar
completamente inconscientes de las complicadas ramificaciones y
consecuencias, aun de los que parecen ser insignificantes pensamientos,
formados en sus mentes.
Para ilustrar la importancia del pensamiento, las Enseñanzas de la
Sabiduría Occidental nos dicen que todo lo que existe en el universo fue
primeramente un pensamiento. El Nuevo Testamento, originalmente
escrito en griego, usa la palabra "logos" que quiere decir "palabra" y
el pensamiento que precede a la palabra. La palabra puede ser
considerada la forma manifestada del pensamiento -- un sonido que
construye todas las formas y, de acuerdo al conocimiento oculto, los
incorpora. El hombre, evolucionando como un Dios en potencia, posee las
facultades latentes de la creación. En la actualidad él está
aprendiendo a crear; tiene la capacidad de pensar y puede expresar sus
pensamientos. Cuando no está capacitado de llevar a cabo sus ideas él
mismo, puede valerse de otros a través de su habla. Al continuar la
evolución, finalmente vendrá el tiempo en que él podrá crear
directamente por la palabra emitida de su laringe espiritualizada.
Enseñanza, a través de una serie de encarnaciones físicas, es necesario
para que no haga errores. El hombre no está todavía desarrollado
espiritualmente y, si ahora estuviera capacitado de crear directamente
por la palabra, sus creaciones serían imperfectas y perjudiciales.
La gran mayoría de la gente han formado el hábito de escuchar
apáticamente, lo cual los hace incapaces de sostener cualquier tema
hasta que esté cuidadosamente dominado. Aunque los pensamientos que
pasan por la mente pueden ser buenos, malos o indiferentes --en la
mayoría de casos lo último-- la mente generalmente no se agarra
suficientemente a ninguna de ellas como para percatarse de su
naturaleza. El control del pensamiento es frecuentemente muy difícil de
alcanzar. No obstante, una vez alcanzado, el poseedor tiene en su mano
la llave del éxito en cualquier rama de actividad que quiera seguir.
La fuerza del pensamiento es el medio más poderoso para conseguir el
conocimiento. Si está concentrada sobre un objeto, se abrirá paso a
través de cualquier obstáculo y resuelve el problema. Si la requerida
cantidad de fuerza de pensamiento es ejercitada, no existe nada que esté
más allá del poder de la comprensión humana. Mientras la
desparramamos, la fuerza del pensamiento nos es de pocco valor, pero en
cuanto estemos preparados para tomarnos el trabajo de domarla, todo
conocimiento es nuestro. Siendo el pensamiento nuestro poder principal,
tenemos que aprender tener absoluto poder sobre el, a fin de lo que
producimos no sea una ilusión inducida por condiciones externas, pero
imaginación real generada por el Espíritu interno.
Esta es una razón por la cual se exhorta a los estudiantes de las
Enseñanzas Rosacruces de realizar diariamente los ejercicios de
concentración, regularmente y con persistencia. Se les enseña a fijar
sus mentes inquebrantablemente sobre un solo objeto, permaneciendo tan
absorbidos en el mismo que todo lo demás es borrado de la conciencia.
Una vez que el estudiante ha aprendido a hacer esto, es capaz de ver el
lado espiritual de un objeto o idea iluminado por la luz espiritual, y
así obtiene un conocimiento de la naturaleza interior de cosas ni
soñadas por el hombre mundano. Hablamos de pensamientos como si fueran
concebidos por la mente, pero así como ambos padres son necesarios para
la generación de un niño, así también son necesario la idea y la mente
antes de que un pensamiento pueda ser concebido. Las ideas son
generadas por un Ego humano en la substancia espiritual de los mundos
internos. Esta idea es proyectada sobre la mente receptiva, dando
nacimiento a un pensamiento. Así que, cuando cada idea se reviste de
una forma hecha de material mental, se convierte entonces en un
pensamiento, tan visible para la visión interna de un clarividente
suficientemente desarrollado, como un niño lo es para sus padres.
De esta manera vemos que ideas son pensamientos embrionarios,
núcleos de substancia espíritual de los mundos internos. Concebidos
inadecuadamente en una mente enferma, se hacen extravagantes y
engañosos, pero si son gestados en una mente sana y formados en
pensamientos racionales, son la base de todo progreso material, moral y
mental.
No obstante, en el presente, la mente no está enfocada en una forma
tal que la capacita de dar una imagen clara y verdadera de lo que el
Espíritu imagina. No está apuntada en una sola dirección. Da una
imagen brumosa y nublada. De aquí la necesidad de demostrar la
inconveniencia de la primera consideración, y de originar nuevas
imágenes e ideas hasta que la imagen producida por el Espíritu en
substancia mental haya sido reproducida en substancia física.
En el mejor de los casos somos capaces de hacer pasar por la mente
sólo aquellas imágenes que tienen que ver con la forma, porque la mente
humana no fue empezada hasta el presente Período Terrestre de nuestra
evolución y, por consiguiente, está ahora en su etapa de forma o
"mineral". Así que, en nuestros funcionamientos, estamos confinados a
formas y minerales. Podemos imaginar maneras de trabajar confinados a
formas y minerales. Podemos imaginar maneras de trabajar con las formas
minerales de los tres reinos inferiores, pero podemos hacer poco o nada
con cuerpos vivientes. Ciertamente podemos injertar ramas vivas en
árboles vivos, o una parte viva de un animal u hombre en otra parte
viva, pero no es vida con la que estamos trabajando; es solamente forma.
Creamos diferentes condiciones, pero la vida que ya está habitando la
forma continúa haciéndolo todavía. Crear vida está más allá del poder
humano hasta que su mente se despierte.
Mucha gente cree que todo lo que existe es el resultado de otra
cosa, y no dan consideraciones a la posibilidad de otra formación nueva,
original. Aquellos que estudian la vida, por lo general hablan
solamente de involución y evolución; aquellos que estudian la forma, o
sea los científicos modernos, se preocupan únicamente con la evolución.
Los más avanzados entre ellos, no obstante, están ahora comenzando a
encontrar otro factor, que han llamado epigénesis, el impulso creativo.
Y en 1757, Caspar Wolff publicó su "Theorea Generationis", en la que
demostró que en el desarrollo del óvulo hay una serie de nuevas
formaciones sin dar señales en absoluto de lo que había precedido. En
las formas de vida inferiores, donde los cambios son rápidos, la
epigénesis puede ser demostrada bajo un microscopio.
Desde que la mente fue dada al hombre, este impulso original
creativo, epigénesis, ha sido la causa de todo nuestro desarrollo. Es
verdad que nosotros construimos sobre aquello que ya ha sido creado. No
obstante hay también algo que es nuevo, debido a la creatividad del
Espíritu. De esta manera llegamos a ser creadores. Si solamente
imitamos lo que ha sido presentado por Dios para nosotros, jamás sería
posible para nosotros llegar a ser inteligencias creativas -- seríamos
simples imitadores. Y, repetimos, es pensamiento lo que está detrás de
todo lo que es creado a través de epigénesis.
Hemos sido colocados en este mundo físico para que podamos aprender a
pensar correctamente y desarrollar epigénesis en forma constructiva.
Por ejemplo, tomemos el caso de un inventor quien tiene una idea. La
idea no es todavía un pensamiento, es una repentina noción que todavía
no ha tomado forma. Gradualmente, no en su pensamiento, y ante su
visión mental esa máquina aparece con sus ruedas girando para un lado u
otro, como sea necesario para efectuar el trabajo requerido. Entonces
comienza a dibujar los planos para la máquina, y aun en esta etapa verá
probablemente que probablemente modificaciones serán necesarias. De
esta manera ya vemos que las condiciones físicas indican al inventor
donde su pensamiento no estaba correcto. Cuando construye la máquina
con el material apropiado para la ejecución del trabajo, más
modificaciones serán generalmente necesarias. Tal vez tenga que
descartar la primera máquina y construir una enteramente diferente. Por
eso las condiciones físicas concretas le han capacitado para descubrir
el defecto en su razonamiento; le obligan a hacer las necesarias
modificaciones en su pensamiento original para conseguir una máquina que
hará el trabajo.
En asuntos comerciales o filantrópicos, el mismo principio sirve.
Si nuestras ideas concernientes a los diversos asuntos de la vida están
equivocadas, serán corregidas cuando son aplicadas para el uso práctico.
Por lo tanto, es absolutamente necesario que moremos en este mundo
físico y aprendamos a manejar el poder del pensamiento -- un poder
mantenido en la actualidad bajo control, hasta cierto punto, por
nuestras condiciones materiales.
Para ilustrar la importancia del pensamiento, mencionemos que todo
lo que está en este mundo y que ha sido hecho por la mano del hombre, es
pensamiento cristalizado: las sillas sobre las que nos sentamos, las
casas en que vivimos, las diversas comodidades que usamos -- todas ellas
fueron alguna vez un pensamiento en la mente del hombre. Si no hubiese
sido por aquel pensamiento, el objeto jamás hubiera aparecido. De
manera similar, los árboles, las flores, las montañas, y los mares son
las ideas-formas cristalizadas de las Fuerzas de la Naturaleza.
En este mundo estamos impulsados a investigar y estudiar una cosa
antes de conocerla. No obstante, investigadores ocultos que han sido
capaces de funcionar en uno de los mundos espirituales, llamado el Mundo
del Pensamiento, descubren que es diferente allá. Cuando deseamos
saber algo sobre cualquier cosa en particular allá, dirigimos nuestra
atención hacia él y el objeto nos habla, por decirlo así. El sonido que
emite, en seguida da una comprensión luminosa de cada fase de su
naturaleza. Obtenemos la comprensión de su historia pasada; la historia
completa de su desenvolvimiento nos es revelada y pareciera como si
hubiéramos vivido juntos, a través de todas esas experiencias, con ese
objeto que estamos investigando. Toda esta información, no obstante,
nos envuelve con enorme rapidez en un momento, de manera que no tiene ni
comienzo ni fin. En el Mundo del Pensamiento todo es un gran AHORA, y
el tiempo no existe.
Por lo tanto, cuando queremos usar esta información arquetípica en
nuestro Mundo Físico, tenemos que desenredarla y arreglarla en orden
cronológico con comienzo y final, antes de que se haga inteligible para
seres que viven en un reino donde el tiempo es un factor principal.
Esta nueva adaptación es una tarea de lo más difícil, ya que todas las
palabras están creadas de acuerdo con las tres dimensiones del espacio y
la evanescente unidad de tiempo; asi qué, mucha de esa información
permanece inutilizable.
Mucha gente se conforma con que tenemos el derecho de pensar lo que
queremos, y que pensamientos malvados, si no son convertidos en acciones
malvadas, no son perjudiciales. Esto está lejos de la verdad, ya que
el poder de pensamientos malvados, igual que el poder de pensamientos
buenos y beneficiosos, es ciertamente grande. Durante el transcurso de
los siglos, por ejemplo, los malos pensamientos del hombre como el miedo
y el odio, se cristalizaron en lo que conocemos como bacilos. Los
bacilos de las enfermedades infecciosas son principalmente la expresión
del miedo y del odio y, por consiguiente, ellos son también vencidos por
la fuerza opuesta -- el valor. Si nos ponemos en contacto con una
persona infectada con una enfermedad contagiosa y estamos con miedo y
temblando, atraemos sin duda los microbios venenosos. Si, por otro
lado, nos acercamos a dicha persona con una actitud completamente audaz,
no nos afectará la infección; muy en especial si estamos impulsados por
el amor.
En el Sermón de la Montaña, Cristo-Jesús nos dice que "el hombre que
ha mirado con deseo a una mujer, en realidad ya cometió adulterio". Si
nos damos cuenta que "como un hombre piensa en su corazón, así es él",
tendremos un concepto mucho más claro de la vida, que si tomamos en
consideración sólo los hechos del hombre. Cada acto es el resultado de
un pensamiento previo, pero no necesariamente el pensamiento de la
persona cometiendo el acto.
Si un diapasón es golpeado y otro diapasón del mismo tono está en la
cercanía, el segundo va a sonar en concordancia con el primero. Del
mismo modo, si concebimos un pensamiento y otra persona en nuestra
cercanía ha estado pensando de la misma manera, nuestros pensamientos se
funden con la naturaleza del pensamiento.
Si formamos parte de un jurado y vemos el criminal, consideramos
solamente el hecho; no tenemos conocimiento del pensamiento que lo
impulsó. Si hemos estado en el hábito de pensar mal, pensamientos
malvados en contra de alguien, esos pensamientos pueden haber atraído al
criminal. Considerando el principio de que una solución saturada de
sal requiere solamente un cristal para hacerla solidificar, así mismo,
si un hombre tiene saturado su cerebro con pensamientos de asesinato, el
pensamiento de homicidio que emite otra persona puede resultar en ser
la última gota que hace rebasar la copa, destruyendo la última barrera
que hubiera evitado que el asesino cometiera su acto de maldad.
Por consiguiente, nuestros pensamientos son de una importancia mucho
mayor que nuestros actos. Si siempre pensamos bien, actuaremos siempre
bien. Nadie puede enviar pensamientos de amor a sus semejantes, o
proyectar como ayudarlos espiritualmente, mentalmente o físicamente, sin
poner esos pensamientos también en práctica. Si cultivamos tales
pensamientos, pronto encontraremos que la alegría se propagará alrededor
de nosotros; nos daremos cuenta que la gente nos recibirá con el mismo
espíritu que emitimos nosotros.
Así que, si vemos maldad y bajeza en la gente con que nos
encontramos, haríamos bien en averiguar si no somos nosotros mismos los
causantes que emanamos esa clase de acciones. El individuo que es
malvado y mezquino él mismo, irradia esos sentimientos y con quienquiera
que él se encuentre, le va a parecer malo, porque sus propios
pensamientos habrán causado algo con idéntico sonido para que vibre en
la otra persona.
Por otra parte, si cultivamos una actitud serena y pensamientos que
están libres de codicias y que son francamente honestos y serviciales,
extraemos lo mejor de las personas. Por consiguiente, tengamos presente
que no es hasta que hayamos cultivado las mejores cualidades en
nosotros mismos, que podemos esperar de encontrarlas en los demás. Por
eso somos de lo más responsables de nuestros pensamientos. Ciertamente
somos los guardianes de nuestros hermanos, porque tal como pensamos
cuando los encontramos, así aparecemos ante ellos y ellos reflejan
nuestra actitud. Si queremos conseguir ayuda para cultivar mejores
cualidades, busquemos la compañía de personas que ya son buenas, porque
su actutud mental nos será de gran ayuda para suscitar nuestras propias
cualidades más finas.
No siempre parece fácil quitarse una idea mala de la cabeza, y la
mayoría de nosotros no puede evitar encontrarse con gente o situaciones
que suscitan pensamientos negativos. Pero hay una simple manera de
descartar tales ideas no deseadas, sin tener que "combatirlas" en
absoluto.
Tanto la atracción como la aversión tienden a atraer un pensamiento o
una idea hacia nosotros. Además la fuerza del pensamiento que emitimos
para combatir pensamientos malos, los mantiene con vida y nos los trae a
la mente con más frecuencia, en la misma forma como el litigar puede
causar a una persona que aborrecemos a asecharnos por rencor. Por
consecuente, en vez de pelear, adoptemos la táctica de la indiferencia.
Si viramos la cabeza hacia otro lado al encontrarnos con una persona
que no nos agrada, pronto se cansará en seguirnos. A base de este mismo
principio, si nos apartamos con indiferencia cuando pensamientos malos
llegan a nuestra mente y la aplicamos a algo que es bueno y noble,
descubriremos en poco tiempo que estamos libres de malos pensamientos y
tenemos solamente los buenos que queremos atender.
De esta manera vemos cuán trascendental y poderoso el pensamiento
realmente es. Todas las cosas, sean para el bien o para el mal, pueden
ejecutarse con él. Ciertamente el poder del pensamiento es una de las
fuerzas más grandes conocidas por el hombre. Solamente cuando la
humanidad llega a comprender la verdadera naturaleza y el uso apropiado
de esta fuerza divina, puede liberarse de los grilletes del materialismo
y continuar por el sendero ascendente hasta convertirse en un Ser
Creativo consciente de sí mismo.
Extraido de: http://www.rosicrucian.com/foreign/framespa00.html
sábado, 7 de marzo de 2015
domingo, 8 de febrero de 2015
EL SANTO ARCO REAL DE JERUSALÉN
El Paraíso Perdido
No deja de
ser un hecho llamativo el desconocimiento generalizado que existe entre
los Masones respecto a la naturaleza de la Iniciación. Es muy común que
cada uno considere la Iniciación según su propia opinión y que
apliquemos el término Iniciación a cualquier cosa, desde el conocimiento
de una técnica comercial hasta ciertas experiencias de la vida, pasando
por cosas tan alejadas de la Iniciación en sí como adoptar una cierta
actitud política. Sin duda la palabra «iniciación» goza de diferentes
acepciones en el diccionario de la Real Academia Española, pero la
Masonería, como el resto de órdenes iniciáticas, no fue establecida para
mantener unas enseñanzas insípidas que, aun siendo necesarias, no
necesitan en absoluto de una orden iniciática. La razón de ser de una
orden iniciática es infinitamente más ambiciosa y estremecedora.
La
Iniciación existe porque el alma disfrutó una vez de una existencia
dichosa en el Paraíso; pero, por algún acontecimiento infausto, fue
expulsada de él, viéndose precipitada a este mundo de oscuridad y
materia. Desde entonces, el alma deplora su estado caído y anhela
recuperar la felicidad perdida. En el contexto judeocristiano este
suceso lo conocemos como «La Caída del Hombre».
Sin embargo,
la tradición hebrea no fue capaz de desarrollar lo suficientemente la
naturaleza de esa caída. No describió cómo aconteció, ni en qué
consistió. El resultado más evidente de esto es que, en la tradición
occidental, hemos desarrollado una extensa y minuciosa teología respecto
a lo que acontece tras la muerte, pero nunca se ha planteado de manera
realmente seria qué es lo que acontece antes del nacimiento.
| La Expulsión del Edén, de Miguel Ángel. |
No obstante,
lo habitual en las doctrinas mistéricas es que sí ofreciesen una
descripción simbólica del proceso. En una etapa del desarrollo humano en
que el hombre miraba al cielo intentando hallar una explicación al
mundo en que se encontraba, las distintas culturas occidentales crearon
su metáfora de la Caída del Hombre en base a elementos astronómicos. Por
pura analogía con sus concepciones astronómicas, se asumió que, en el
momento de precipitarse desde el cielo a la tierra, el alma atravesaba
las esferas de los distintos planetas, y mientras atravesaba cada una de
dichas esferas, se le adhería un cuerpo. A su paso por Saturno adquiría
un cuerpo con capacidad de razonar, pero también de engañar e intrigar.
Al pasar por la esfera de Marte, adquiría un cuerpo capaz de emplear la
violencia. Al atravesar la esfera de Venus, se le adhería un cuerpo con
tendencia a la concupiscencia. Al pasar por el dominio de Júpiter
adquiere la capacidad del poder. Al atravesar la esfera de la Luna
adquiría la capacidad de crecer y generar, y así sucesivamente.
Independientemente de cómo se consideren estas adherencias o cuerpos, el
factor común es que el alma humana, como fruto de su caída, queda tan
irreconocible como la estatua de Glauco que mencionaba Platón, que tras
su caída en el mar estaba tan desfigurada por las algas y conchas
adheridas que parecía más un monstruo que no la estatua original. No
deja de ser una ironía el que los hombres se pregunten si tienen alma:
son alma, lo que tienen accidentalmente es un cuerpo. Alma creada a
imagen y semejanza de Dios (creer que el texto del Génesis plantea la
posibilidad de un Dios antropomorfo, hecho a imagen y semejanza del
hombre caído, es no saber distinguir un diamante de la caja de plástico
que lo contiene).
El momento
en que el alma se da cuenta de su estado de exilio en este mundo, en el
que rige la materia y la esclavitud que esta impone, es el punto de
partida del proceso de regeneración del hombre. Y es aquí donde comienza
la experiencia de la Iniciación, plasmada en la Masonería Tradicional.
Grados Iniciáticos
A lo largo
del tiempo la Masonería ha visto cómo se han multiplicado los grados que
se trabajaban. Los grados creados son de interés diverso, y transmiten
enseñanzas muy variadas, ya sea de índole existencial, moral o
filosófica.
Sin embargo
en 1813 la Gran Logia Unida de Inglaterra declaró que «la Masonería
Antigua y pura está compuesta de tres grados y nada más, a saber:
Aprendiz Entrado, Compañero, y Maestro Masón, incluyendo este último la
Orden Suprema del Santo Arco Real».
La razón
para esto es que estos Grados representan un fenómeno totalmente
distinto de lo que puedan transmitir los demás. Estos Grados plasman de
forma dramatizada una experiencia que acompaña al hombre desde que puede
considerarse como tal: la Iniciación. Ya sea en la España de 2013, o en
la China del año 3500 a.C., en el Antiguo Egipto, o entre los nativos
americanos, este proceso extraordinario se desarrolla a grandes rasgos
en una serie de etapas comunes: una primera etapa de purificación y
perfeccionamiento, una segunda etapa en la que el alma debe buscar en su
interior (esto queda patente en los ritos antiguos como York o
Emulación, pero no en los ritos modernos como REAA o Francés, donde se
introdujeron las modificaciones filosóficas de Preston), y una tercera
etapa —que en realidad es el punto de partida de todo— en la que se
produce la gran ordalía, tras lo cual comienza realmente el proceso
iniciático. Para el profano puede resultar sorprendente descubrir que la
Iniciación que se confiere al ser aceptado en una Logia no supone
iniciación real alguna. La Iniciación real es la del Tercer Grado, y
desde luego no acontece en la Logia, donde únicamente se representa una
alegoría de la misma, sino en otro contexto privado e íntimo, y en el
caso de que realmente llegue a experimentarse. Los antiguos órficos
denominaban a esta primera Iniciación «teleté», y los eleusinos «epopteia», aunque coloquialmente
los griegos se referían a ella como «ser Apolo». El latino Apuleyo se
refiere a ello como «ver el sol a medianoche».
Conforme la
Masonería operativa se fue transformando en especulativa, y con ello en
la orden iniciática que conocemos hoy en día, la primera etapa se fue
identificando con el Grado de Aprendiz Entrado, y la segunda con el de
Compañero. No obstante, quedaba todavía pendiente uno de los grandes
problemas de la Masonería especulativa: el Tercer Grado o muerte en
vida.
Ese Tercer Grado que comenzó a perfilarse en las Logias especulativas
escocesas y por la Masonería Antigua en general era notablemente
distinto al que empleamos hoy en día, y no estaba basado en la figura de
Hiram Abiff, sino en la de Noé, continuando la tradición noaquita de la
Masonería, de impronta cristiana. Fue hacia 1720 cuando los Modernos
comenzaron a poner en escena, en Londres, el Tercer Grado basado en la
figura de Hiram Abiff, que tanto aceptación tuvo en la Masonería de
todos los países. Del mismo modo comenzó a desarrollarse el Arco Real
para mostrar los acontecimientos que suceden tras el Tercer Grado. Los
irlandeses lo tenían ya diseñado hacia 1725, y en breve les seguirían
escoceses e ingleses yorkinos, aunque es preciso dejar claro que el Arco
Real sufrió con el paso del tiempo modificaciones tanto en lo referente
a su estructura simbólica y los textos bíblicos que lo sustentaban,
como a la organización de otros grados, en principio autónomos, pero que
progresivamente se introdujeron como parte de la progresión hacia el
Arco Real (Marca, Pasado Maestro Virtual, Muy Excelente Maestro, etc.).
Babilonia
| Junto a los ríos de Babilonia, allí nos sentábamos y llorábamos acordándonos de Sión.
Salmo 137
|
En el simbolismo hebreo, la expresión «junto a los ríos de Babilonia»
del Salmo 137 (¿alguien recuerda la canción de Boney M. «By the rivers
of Babylon»?) siempre ha representado el estado de exilio en que se
encuentra el alma en este mundo. Como decíamos, es en el momento en que
el alma deplora su estado caído en este mundo cuando comienza la
experiencia de la Iniciación, y este es el punto en que comienza la
peripecia del Arco Real.
A diferencia de los Grados Simbólicos de la Masonería, que están
protagonizados por un único Candidato, en el Arco Real los protagonistas
son tres, aunque por lo general esta terna la componga el Candidato y
dos Oficiales (dos de los Sobrestantes). Estos tres personajes no son
tres, sino una multiplicidad: la multiplicidad de cuerpos que revisten
el Alma y acuden para ser sublimados. Al ser recibidos estos obreros
narran su historia: lloraban junto a los ríos de Babilonia (deploraban
su estado caído) y soñaban con Sión (anhelaban con regresar al Paraíso).
El Rey Ciro (Kiros, el Señor) les concede permiso para que
regresen a su tierra original a construir el Segundo Templo a la gloria
del Señor, y han acudido sin demorarse al Sanedrín (el Capítulo de Arco
Real se reúne bajo la forma de un Sanedrín) para solicitar ser empleados
en la construcción de dicho templo. El Maestro (los Principales), a la
vista del deplorable estado que ofrece el Alma caída, duda del recién
llegado, pero el Alma es consciente de su origen celestial, de modo que
el Candidato y los Sobrestantes esgrimen su linaje regio y su
pertenencia a la Tribu de Judá para reclamar el derecho a participar en
la construcción del Templo.
Las distintas doctrinas iniciáticas han intentado plasmar de forma
simbólica los acontecimientos que tenían lugar a partir de este momento.
En el contexto occidental, lo habitual es que se hiciese en torno al
cristianismo (Orden de San Andrés de Escocia, Orden Rosacruz, Orden
Martinista, tradición griálica, etc.). Sin embargo, constituye un rasgo
peculiar de la Masonería el hecho de haber configurado su estructura
simbólica en torno a una tradición enteramente precristiana. Sin duda la
forma externa es hebrea, con algunas incorporaciones cristianas. Pero
su estructura fundamental, como veremos, corresponde a una tradición
iniciática distinta.
En el Occidente se sitúan los Sobrestantes y el Candidato, mientras en el Oriente se sitúan sus contrapartidas regeneradas, encarnadas por los tres Principales, que pese a ser igualmente una multiplicidad, deben ser considerados como un único Maestro. El ritual gira en torno al proceso que transcurre entre un estado y otro.
En el Occidente se sitúan los Sobrestantes y el Candidato, mientras en el Oriente se sitúan sus contrapartidas regeneradas, encarnadas por los tres Principales, que pese a ser igualmente una multiplicidad, deben ser considerados como un único Maestro. El ritual gira en torno al proceso que transcurre entre un estado y otro.
El Grado del Arco Real es de una complejidad simbólica inusitada, y de
una dificultad de comprensión notablemente superior a los Grados
Simbólicos por los elevados conceptos que maneja y por lo variado de su
simbolismo, inabarcable en una sencilla entrada de un blog. Las
diferencias entre los distintos ritos estriban en los textos bíblicos
escogidos, así como en los Oficiales que representan el ritual, y en
otros elementos simbólicos. Vamos a ver someramente tres posibles
planteamientos del Arco Real:
- El modelo de la Masonería Antigua (escocés y yorkino)
- El modelo de la Masonería Moderna (que es el que se emplea actualmente en Inglaterra y España)
- El modelo irlandés.
EL MODELO ESCOCÉS Y YORKINO
Toda la Masonería Antigua, ya sea escocesa, yorkina o irlandesa, incorpora un elemento característico que es la Ceremonia de los Velos. La razón de ser de la Ceremonia de los Velos es ofrecer una representación simbólica de la serie de Iniciaciones que es preciso acometer una vez que ha acontecido el Tercer Grado, o primera de las Iniciaciones. Para ello, los tres Candidatos (o el Candidato y los dos Sobrestantes que le acompañan), deben pasar simbólicamente por una serie de velos, cada uno de los cuales representa una Iniciación, tras lo cual alcanzan el Oriente, y con ello la visión beatífica. A estos hay que añadir las correspondientes lecturas y la escenificación del descenso de los Candidatos a la bóveda donde se encuentran los Secretos Perdidos del Maestro Masón. El Templo representa el Tabernáculo, que era un templo iniciático móvil cuyo Kadosh Kadoshim o Sancta Sanctorum tenía una función iniciática semejante a la del hades de los templos griegos.
La diferencia entre el modelo propiamente yorkino y el escocés es que este último convierte la Ceremonia de los Velos en un Grado previo al Arco Real, el Grado de Maestro Super-Excelente, mientras que en la Masonería yorkina la Ceremonia de los Velos forma parte de la Exaltación al Grado.
EL MODELO INGLÉS
El modelo que se emplea actualmente en Inglaterra (y en España) es el que crearon los Modernos cuando, tras medio siglo de rechazo hacia este Grado, en 1766, aceptaron finalmente crear sus propios Capítulos de Arco Real. Este modelo es notablemente distinto del sistema antiguo. Una diferencia fundamental con el sistema antiguo radica en la ausencia de la Ceremonia de los Velos. De este modo, el Arco Real pasa a trabajarse como la culminación del Grado de Maestro, y sus enseñanzas tienen como eje central el descenso a la bóveda donde se encuentran los Secretos Perdidos del Maestro Masón. El planteamiento simbólico es también muy distinto, pues desaparecen otros elementos importantes como el Arca de la Alianza. Sin embargo, incorpora con un papel importante a dos profetas de Israel, Esdras y Nehemías, configurando junto con Principales y Sobrestantes un escenario de complejo contenido simbólico.
Mientras que escoceses e irlandeses se reconocen mutuamente el Grado del Arco Real, no sucede así con el Arco Real inglés, que no es reconocido ni en estos dos países ni en Norteamérica, donde se practica el Rito de York. Por ello, un Compañero del Arco Real inglés o español puede contar con que se le reconocerá su Grado de Maestro Masón en Escocia o Irlanda, y lo mismo sucede con el Grado de la Marca; pero no se le permitirá acceder a sus Capítulos de Arco Real salvo que ellos mismos le exalten (en el caso de Irlanda), o le confieran el Grado de Super-Excelente Maestro (Ceremonia de los Velos) y posteriormente le exalten (en Escocia).
EL MODELO IRLANDÉS
Toda la Masonería Antigua, ya sea escocesa, yorkina o irlandesa, incorpora un elemento característico que es la Ceremonia de los Velos. La razón de ser de la Ceremonia de los Velos es ofrecer una representación simbólica de la serie de Iniciaciones que es preciso acometer una vez que ha acontecido el Tercer Grado, o primera de las Iniciaciones. Para ello, los tres Candidatos (o el Candidato y los dos Sobrestantes que le acompañan), deben pasar simbólicamente por una serie de velos, cada uno de los cuales representa una Iniciación, tras lo cual alcanzan el Oriente, y con ello la visión beatífica. A estos hay que añadir las correspondientes lecturas y la escenificación del descenso de los Candidatos a la bóveda donde se encuentran los Secretos Perdidos del Maestro Masón. El Templo representa el Tabernáculo, que era un templo iniciático móvil cuyo Kadosh Kadoshim o Sancta Sanctorum tenía una función iniciática semejante a la del hades de los templos griegos.
La diferencia entre el modelo propiamente yorkino y el escocés es que este último convierte la Ceremonia de los Velos en un Grado previo al Arco Real, el Grado de Maestro Super-Excelente, mientras que en la Masonería yorkina la Ceremonia de los Velos forma parte de la Exaltación al Grado.
EL MODELO INGLÉS
El modelo que se emplea actualmente en Inglaterra (y en España) es el que crearon los Modernos cuando, tras medio siglo de rechazo hacia este Grado, en 1766, aceptaron finalmente crear sus propios Capítulos de Arco Real. Este modelo es notablemente distinto del sistema antiguo. Una diferencia fundamental con el sistema antiguo radica en la ausencia de la Ceremonia de los Velos. De este modo, el Arco Real pasa a trabajarse como la culminación del Grado de Maestro, y sus enseñanzas tienen como eje central el descenso a la bóveda donde se encuentran los Secretos Perdidos del Maestro Masón. El planteamiento simbólico es también muy distinto, pues desaparecen otros elementos importantes como el Arca de la Alianza. Sin embargo, incorpora con un papel importante a dos profetas de Israel, Esdras y Nehemías, configurando junto con Principales y Sobrestantes un escenario de complejo contenido simbólico.
Mientras que escoceses e irlandeses se reconocen mutuamente el Grado del Arco Real, no sucede así con el Arco Real inglés, que no es reconocido ni en estos dos países ni en Norteamérica, donde se practica el Rito de York. Por ello, un Compañero del Arco Real inglés o español puede contar con que se le reconocerá su Grado de Maestro Masón en Escocia o Irlanda, y lo mismo sucede con el Grado de la Marca; pero no se le permitirá acceder a sus Capítulos de Arco Real salvo que ellos mismos le exalten (en el caso de Irlanda), o le confieran el Grado de Super-Excelente Maestro (Ceremonia de los Velos) y posteriormente le exalten (en Escocia).
EL MODELO IRLANDÉS
Si hay una Masonería que haya estado volcada sobremanera con el Arco
Real, esa es la irlandesa. No sólo fueron los primeros en darle forma,
de manera que en Irlanda ya se trabajaba el Arco Real cuando en Escocia
apenas se había implantado el Tercer Grado hiramita, sino que la
historia de su Masonería gira en torno a este Grado Supremo. La
Masonería irlandesa constaba originalmente de tres Grados: Aprendiz y
Compañero, Maestro Masón, y Arco Real, y si bien durante el Siglo XVIII y
comienzos del XIX en la isla de Gran Bretaña la gran diatriba fue la
protagonizada por Antiguos y Modernos (plasmada en buena parte en la
aceptación o rechazo del Arco Real como cúspide de la Masonería), en la
isla de Irlanda el Arco Real no solo no fue nunca cuestionado, sino que
todas las turbulencias de la Masonería irlandesa giraron en torno a las
leyendas que deberían componer este Grado, discutiendo si una parte de
ellas se incorporaban a los Grados Caballerescos, o qué textos bíblicos
deberían darle apoyo literario. El desplazamiento de algunas de las
leyendas que tanto escoceses, como yorkinos, como ingleses modernos
desarrollan todavía en el Capítulo de Arco Real, hacia el Campamento de
la Orden Templaria, provocó unos conflictos internos y administrativos
realmente curiosos y muy distintos a los acontecidos en Inglaterra. En
cualquier caso, es un detalle muy significativo de lo que supone el Arco
Real para los masones irlandeses el hecho de que, por encima de
cuestiones políticas, y a pesar de que tanto la República de Irlanda
como Irlanda del Norte tengan sus propias Grandes Logias, únicamente
existe un Gran Capítulo del Arco Real conjunto para ambas irlandas, cuyo
Primer Gran Principal es denominado Gran Rey de Irlanda.
Después de muchas variaciones a lo largo de los Siglos XVIII y XIX, el Arco Real irlandés ha quedado configurado en torno a la restauración del Primer Templo por parte del Rey Josué, mientras que la leyenda de la construcción del Segundo Templo ha pasado al Grado caballeresco de la Cruz Roja, aunque con la particularidad de que en Irlanda no se exige ser cristiano para ser armado. Y, fieles a la tradición antigua, siguen llevando a cabo la Ceremonia de los Velos.
Después de muchas variaciones a lo largo de los Siglos XVIII y XIX, el Arco Real irlandés ha quedado configurado en torno a la restauración del Primer Templo por parte del Rey Josué, mientras que la leyenda de la construcción del Segundo Templo ha pasado al Grado caballeresco de la Cruz Roja, aunque con la particularidad de que en Irlanda no se exige ser cristiano para ser armado. Y, fieles a la tradición antigua, siguen llevando a cabo la Ceremonia de los Velos.
Extraido de: http://masoneriaantigua.blogspot.com.es/
lunes, 29 de septiembre de 2014
ESOTERISMO Y EXOTERISMO
Lo esotérico es sinónimo de oculto y ciencia oculta, y se refiere a
aquello que permanece velado, que no puede ser develado. Desgraciadamente en la
sociedad moderna estos términos se han relacionado con la superstición y con embaucadores
de lo espiritual, condicionando a la población de manera negativa hacia estas
disciplinas que no son más que medios espirituales para el desarrollo anímico y
que vienen a completar y explicar aquello que las religiones dan como un dogma
inmutable.
En consecuencia, exotérico hace referencia a aquello que
está a la vista, que es visible por todos. Y esto abarca tanto lo sagrado como
lo científico, lo que no está vedado para el gran público.
Muchos usan el símil de la
leche y la nata para hacer comprender estos términos, en la que la nata que representa
la parte más superficial y visible sería lo exotérico y la leche la que está
debajo y no se ve es lo esotérico. Nótese en este ejemplo que la nata es apenas
una fina capa que protege a la leche, la cual se encuentra en mucha más
cantidad y representa el alimento. Lo exotérico que, como hemos dicho, se
manifiesta en forma de religiones, creencias, dogmas, ciencia, etc., es en
realidad lo que encubre y disimula lo esotérico, y de hecho la nata es un cuajo
de la leche, así como lo exotérico tiene su origen en el esoterismo. Así las
grandes religiones, que a veces se nos presentan densas y espesas con sus
dogmas inmutables, se nos revelan cuando conocemos la parte esotérica. Ya que
las creencias tienen su origen en lo oculto, son solidificaciones de un saber
esotérico, aunque la mayoría de los fieles y aun los dirigentes de las mismas
lo desconozcan o lo nieguen.
Normalmente la parte
exotérica es para las masas, para los muchos. En cambio la parte oculta es para
los pocos, aquellos que llegan al punto de madurez e interés de adentrarse en
dicho sendero.
A su vez el esoterismo
tienes sus grados, niveles y al que se introduce en ellos se le suele denominar
iniciado. La instrucción de los iniciados y la naturaleza de los misterios no son
de carácter meramente teórico, más bien lo son de carácter práctico, y la
aplicación exitosa de las enseñanzas en la vida diaria es una de las formas de
ir ascendiendo por el sendero oculto.
Otra diferencia importante
es que lo exotérico atiende a un conjunto de creencias que el buscador debe
seguir sin cuestionarse nada, una veces más dogmáticamente que otras. En
cambio, el esoterismo no exige creencia alguna, más bien todo lo contrario,
compresión y sentido común, y que sea la experiencia propia del que se inicia lo
que le lleve a la sabiduría.
Extraído de las lecciones
del Círculo de Estudios Iniciáticos
http://circuloestudios.blogspot.com.es/2014/09/esoterismo-y-exoterismo.html
http://circuloestudios.blogspot.com.es/2014/09/esoterismo-y-exoterismo.html
martes, 23 de septiembre de 2014
LA BÚSQUEDA ESPIRITUAL
Desde
siempre el hombre ha estado intentando encontrar respuesta a las tres
preguntas elementales; ¿Quién soy?, ¿De dónde vengo?, ¿Hacia dónde voy?
Siempre ha buscado respuestas en diferentes disciplinas como la
filosofía, las ciencias, la religión, etc., sin buscarla donde realmente
están, en su interior. Sólo podemos encontrar la solución a esas
cuestiones en el interior de cada uno, y la respuesta sólo vale para
cada individuo, es intransferible, cada cual debe buscar la suya.
Además, las respuestas van revelándose poco a poco, progresivamente,
conforme nos conozcamos mejor a nosotros mismos.
Ante esto surge una nueva cuestión: cómo encontrar esas respuestas en nuestro interior, cómo buscarlas. La respuesta es: a través de una metodología que nos haga acceder a nuestra parte más profunda, lo que se ha venido llamando Ser superior o Yo superior, que no es el ser cotidiano quesiempre somos, nuestra forma de ser común. Esa metodología son las enseñanzas de las escuelas ocultas, enseñanzas que hasta hace poco más de un siglo estaban veladas, reservadas a unos pocos, y en esta época se han abierto a todos aquellos a quienes interese.
Ante esto surge una nueva cuestión: cómo encontrar esas respuestas en nuestro interior, cómo buscarlas. La respuesta es: a través de una metodología que nos haga acceder a nuestra parte más profunda, lo que se ha venido llamando Ser superior o Yo superior, que no es el ser cotidiano quesiempre somos, nuestra forma de ser común. Esa metodología son las enseñanzas de las escuelas ocultas, enseñanzas que hasta hace poco más de un siglo estaban veladas, reservadas a unos pocos, y en esta época se han abierto a todos aquellos a quienes interese.
Extraido de: http://circuloestudios.blogspot.com.es/
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