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jueves, 4 de febrero de 2016

COMO SE ORGANIZAN LOS VEHICULOS INTERNOS


 En la vida corriente, la mayoría de la gente vive para comer, beben, satisfacen su pasión sexual de la manera más desenfrenada y pierden la cabeza a la más ligera provocación. Aunque exteriormente esa gente pueda ser muy "respetable", están produciendo casi todo el día la mayor confusión en su organismo. El período todo del sueño lo necesitan los cuerpos vital y de deseos para reparar los estragos producidos en el día, no quedando tiempo alguno para trabajar internamente en nada. Pero conforme el individuo comienza a sentir las necesidades de la vida superior, a dominar la fuerza sexual y el carácter y a cultivar una disposición serena, se producen menos perturbaciones en los vehículos durante las horas de vigilia; por consiguiente, entonces se requiere menos tiempo para reparar los desgastes durante el sueño. Y entonces es posible abandonar el cuerpo denso durante largos períodos, en las horas dedicadas al sueño, pudiendo funcionar en los mundos internos con sus vehículos superiores. Como el cuerpo de deseos y la mente no están organizados todavía, no pueden emplearse como vehículos separados a conciencia. Y como el cuerpo vital no puede abandonar tampoco el cuerpo denso porque eso produciría la muerte de ese último, es evidente que habrá algún medio para proporcionar un vehículo organizado que sea fluídico y construido en forma tal que satisfaga las necesidades del Ego en los mundos internos, así como el cuerpo denso las satisface en el Mundo Físico. 

  El cuerpo vital es un vehículo organizado así, y si se encontrara algún medio para poder separarlo del cuerpo denso sin producir la muerte de éste, el problema quedaría resuelto. Además, el cuerpo vital es el asiento de la memoria, sin el cual sería imposible traer nuevamente a nuestra conciencia física los recuerdos de las experiencias suprafísicas y obtener así de ellas el pleno beneficio. 
  Recordemos que los Hierofantes de los antiguos Templos de los Misterios aislaban a ciertos grupos en castas y tribus, tales como los brahmanes y los levitas, con objeto de proveer los cuerpos necesarios para los Egos que estaban prontos para la Iniciación. Esto se efectuaba de tal manera que el cuerpo vital se separaba en dos partes, como lo era el cuerpo de deseos de toda la humanidad al comenzar el Período Terrestre. Cuando el Hierofante sacaba a sus discípulos de sus cuerpos, dejaba una parte del cuerpo vital, que comprendía al primer y segundo éteres, para que realizara las funciones puramente animales (las únicas que son activas durante el sueño), y el discípulo llevaba consigo un vehículo capaz de percepción, debido a su conexión con los centros sensoriales del cuerpo denso y también capaz de memoria. Poseía estas capacidades porque estaba compuesto del tercer y cuarto éteres, que son los elementos de la percepción sensorial y de la memoria. 
  En una palabra, ésa es la parte del cuerpo vital que el aspirante retiene vida tras vida y que inmortaliza como Alma intelectual. 
  Desde que Cristo vino y "lavó los pecados del Mundo" (no del individuo), purificando el cuerpo de deseos de nuestro planeta, la relación, o conexión mejor dicho, entre todos los cuerpos humanos densos y vitales se ha perdido en tal proporción que, por el ejercitamiento, son capaces de separarse en la forma más arriba descrita. Por lo tanto, la Iniciación está abierta para todos. 
  La parte más sutil del cuerpo de deseos, que constituye el Alma Emocional, es capaz de separación en la mayoría de los hombres (y en realidad poseían esa capacidad aun antes de que Cristo viniera), y en esa forma, por medio de la concentración y del empleo de la fórmula apropiada, las partes sutiles de los vehículos se separan para ser empleadas durante el sueño o en cualquier otra oportunidad, dejando las partes inferiores de los cuerpos vital y de deseos para que efectúen el proceso restaurativo en el vehículo denso, la parte animal meramente. 
  Esa parte del cuerpo vital que sale, está altamente organizada, como hemos visto. Es la exacta contraparte del cuerpo denso. El cuerpo de deseos y la mente, no estando organizados, son útiles únicamente porque están conectados con el cuerpo denso altamente organizado. Separados de él, son muy pobres instrumentos y, por lo tanto, antes de que el hombre pueda separarse del cuerpo denso es necesario despertar los centros sensoriales del cuerpo de deseos. 
  En la vida corriente el Ego está dentro de sus cuerpos y sus fuerzas se dirigen directamente al exterior. Toda la voluntad y la energía humana se emplean en el mundo externo. No puede librarse de las impresiones de su alrededor ambiente y obrar libremente en sí mismo durante las horas de la vigilia. Durante el sueño, cuando se presenta esa oportunidad, debido a que el cuerpo denso ha perdido la conciencia del mundo, el Ego está fuera de sus cuerpos. Si el hombre puede obrar en sus vehículos de algún modo, debe ser cuando el mundo externo esté ajeno a él, como en el sueño, y que el espíritu permanezca, sin embargo dentro y con pleno dominio de sus facultades como en las horas de vigilia. Hasta que no se obtenga ese estado es imposible que el Espíritu obre internamente y sensibilice propiamente sus vehículos. 
  La concentración es ese estado. Cuando se sumerge uno en ella, los sentidos se cierran y la persona se encuentra respecto al mundo externo en la misma condición que en el sueño profundo, si bien el espíritu permanece dentro plenamente consciente. La mayoría de los hombres han experimentado ese estado en algún grado, como cuando se queda uno absorbido en la lectura de algún libro. En tales ocasiones se vive en las escenas pintadas por el autor y pierde uno toda noción de lo que le rodea. Cuando se les habla, muéstranse insensibles a todo sonido, así como de todo cuanto tienen en torno, si bien son plenamente conscientes de lo que están leyendo, del mundo invisible creado por el autor, viviendo en él y sintiendo todos los latidos del corazón de los personajes de la novela. No son independientes, sino que están limitados por la vida que el escritor ha creado para ellos en el libro. 
  El aspirante a la vida superior cultiva la facultad de absorberse a voluntad en cualquier asunto que elija, o más bien no en un asunto general, sino en un simple objeto que él mismo imagina. De esta manera, cuando la condición o estado apropiado de absorción se obtiene, cuando los sentidos están completamente cerrados, se concentra el pensamiento sobre los diferentes centros sensoriales del cuerpo de deseos, y entonces éstos comienzan a girar. 
  Al principio su movimiento es lento y trabajoso, pero gradualmente los centros sensoriales del cuerpo de deseos se harán lugar a sí mismos dentro de los cuerpos denso y vital, los que aprenderán entonces a acomodarse por sí mismos a esa nueva actividad. Entonces, un buen día, cuando la vida apropiada haya desarrollado la requerida inadherencia entre las partes superior e inferior del cuerpo vital, se produce un supremo esfuerzo de la voluntad; un movimiento en espiral tiene lugar en muchas direcciones y el aspirante se encuentra fuera de su cuerpo denso. Lo mira como si mirara a otra persona. La puerta de su casa-prisión se ha abierto. Ahora puede ir y venir libremente lo mismo en los mundos internos que en el Mundo Físico, funcionando a voluntad en los unos y en los otros, para ayudar a todos los que lo necesiten en cualquiera de esos mundos. 
  Antes de que el aspirante aprenda a dejar voluntariamente el cuerpo, debe haber trabajado el cuerpo de deseos durante el sueño, porque en algunas personas el cuerpo de deseos queda organizado aun antes de que pueda producirse la separación citada en el cuerpo vital. Bajo esas circunstancias es imposible traer experiencias subjetivas a la conciencia de vigilia, pero generalmente en tales casos se notará, como primer signo en ese desarrollo, que todos los sueños confusos cesan. Entonces, después de cierto intervalo, los sueños ser irán haciendo más vívidos y perfectamente lógicos. El aspirante soñará, entonces, el estar en lugares con gente (conocida o no de él, esto importa poco) en los que se habrá conducido en forma razonable como si estuviera despierto. Si el lugar con el que ha soñado le es accesible en las horas de vigilia, podrá comprobar fácilmente la realidad de su sueño si toma nota de algún detalle físico de la escena, pudiendo verificarlo al día siguiente. 
  Después verá que puede, durante el sueño, visitar cualquier lugar que desee sobre la superficie de la Tierra y estudiarlo mucho mejor que si hubiera ido a él con su cuerpo denso, porque en su cuerpo de deseos puede ir a cualquier parte, no sirviendo para nada ni los cerrojos ni las rejas. Si persiste en sus esfuerzos, llegará un tiempo en el que ya no necesitará esperar al sueño para disolver la conexión entre sus vehículos, sino que podrá separarse de ellos conscientemente. 
  No se pueden dar promiscuamente indicaciones específicas para libertar a los vehículos superiores. Esta separación se efectúa no por medio de un juego de palabras, sino más bien por un acto de voluntad, si bien la manera en que debe dirigirse la voluntad es individual y sólo puede ser indicada por un instructor competente. Como cualquiera otra información esotérica, jamás se vende ésta, y no es más que el resultado de haberse calificado el discípulo a sí mismo para recibirla. Todo lo que podemos hacer aquí es dar algunas indicaciones sobre los primeros pasos que conducen a la adquisición de la clarividencia voluntaria. 
  El tiempo más favorable para ejercitarla es al despertar por la mañana, antes de que las molestias y cuidados de la vida diaria háyanse apoderado de la mente. En ese momento acaba uno de dejar los mundos internos y, por lo tanto, puede volver a ponerse en contacto con ellos con más facilidad que en cualquier otra hora del día. No esperéis a vestiros o sentaros en la cama, sino relájese el cuerpo perfectamente, y que el ejercicio sea el primer pensamiento del día. La relajación o laxación no significa simplemente una posición confortable; es posible mantener todos los músculos tensos con expectación, y ese solo hecho frustra el objeto, porque en ese estado el cuerpo de deseos está presionando a los músculos. No puede ser de otra manera hasta que calmemos la mente. 

Extraido del libro: Concepto Rosacruz del Cosmos, de Max Heindel.

sábado, 12 de abril de 2014

Crecimiento Espiritual y Desarrollo Psíquico

A la vista de la considerable atención y publicidad corrientemente prestadas al psiquismo, consideramos aconsejable repasar con nuestros estudiantes las Enseñanzas Rosacruces concernientes a este fenómeno y subrayar la superioridad del crecimiento espiritual positivo frente al desarrollo psíquico negativo.

En cuanto al crecimiento o desarrollo de las llamadas facultades extrasensoriales, la humanidad está dividida en dos grandes categorías: en una se encuentran las personas “corrientes”, enfrascadas en empeños materiales y, en general, sin contacto con los mundos espirituales. La conexión entre sus cuerpos denso y vital es fuerte. La otra la componen los llamados “sensitivos”, en los que esa conexión de vehículos es más laxa. Este último grupo, a su vez, se subdivide en dos categorías: la de los clarividentes voluntarios y la de los clarividentes involuntarios, negativos y sujetos a la voluntad de los demás.

Una conexión laxa entre los cuerpos vital y denso facilita la sensibilidad a las vibraciones espirituales. El cuerpo pituitario y la glándula pineal, dos órganos en la actualidad durmientes en la mayor parte de los humanos, estaban, hace eones, conectados al Gran Simpático o sistema nervioso involuntario, proporcionándoles la clarividencia involuntaria. Pero son también los instrumentos mediante los que, a medida que el hombre progrese espiritualmente, desarrollará la clarividencia voluntaria, entonces bajo el control del sistema nervioso cerebroespinal. El hombre que desarrolla conscientemente sus facultades espirituales controla voluntariamente la vibración de esos órganos y puede “ver” los otros mundos cuando lo desee.

El clarividente voluntario desarrolla su sensibilidad y aprende a controlar sus facultades extrasensoriales como consecuencia de la utilización de su voluntad para vivir una vida de pureza, espiritualidad y servicio inegoísta a los demás. Con el tiempo, tras haberse hecho digno, recibe la enseñanza necesaria para completar la conexión entre la glándula pineal y el cuerpo pituitario, lo que le permitirá ser un clarividente capaz y dueño de su facultad en cualquier momento.

Cuando la conexión entre los cuerpos vital y denso ha llegado a ser tan laxa que parte del cuerpo vital puede separarse del resto, el clarividente voluntario puede convertirse en protector invisible consciente. Ha desarrollado hasta tal punto su cuerpo alma mediante una vida pura e inegoísta - cuerpo alma que está formado por los dos éteres superiores del cuerpo vital, órganos, a su vez y respectivamente, de la percepción sensorial y de la memoria - que puede extraerlos a voluntad del cuerpo físico y usarlos como vehículo en el cual operar. Puede entonces funcionar conscientemente, tanto en el mundo espiritual como en el material y, además, recordar, al despertar por la mañana, todo lo que ha hecho en aquél mientras su cuerpo físico dormía.

El caso del clarividente negativo es totalmente distinto. También es sensible a las vibraciones espirituales, como consecuencia de la laxa conexión entre los cuerpos físico y el vital. Pero se trata de temperamentos negativos, no muy evolucionados ni deseosos de serlo y, dado que para ellos resulta más fácil y cómodo no esforzarse por someter su facultad a la voluntad, retroceden al estadio en que los órganos pineal y pituitario proporcionaban una clarividencia negativa mediante su conexión con el sistema nerviosos involuntario. De ello deriva el que su visión no esté sometida a la voluntad y sea, por tanto, de naturaleza esporádica. El clarividente involuntario no tiene ningún control sobre lo que ve o experimenta en los otros mundos. Está sólo consciente de lo que acierta a aparecer ante él y no puede, por tanto, usar ese poder con fines de investigación.

Los clarividentes involuntarios, a menudo, caen bajo el control de espíritus ligados a la tierra, que adoptan la pose de “guías espirituales” y que son, en muchos casos, entidades sin escrúpulos que tratan de obligar a sus víctimas a realizar sus propios propósitos. El clarividente negativo se convierte entonces en un médium de trance o de materialización y, cuando esto sucede, puede afirmarse, sin lugar a dudas, que su vida ya no le pertenece.

En el caso de un médium materializador, el espíritu dominante, ligado a la tierra, pone en trance a su víctima y, aprovechando la laxa conexión entre sus vehículos, extrae, a través del bazo, el éter vital del cuerpo etérico de aquélla y lo emplea para llevar a cabo su propia materialización.

Como el cuerpo vital es el vehículo mediante el que especializamos las corrientes solares que nos dan la vida, privado de ese principio vitalizante, el cuerpo del médium, a veces, se encoge hasta una fracción de su tamaño habitual, su carne se vuelve blancuzca y la llama de la vida arde muy débilmente. Y, cuando sus éteres se le devuelven, se halla exhausto. Ni que decir tiene que el sistema produce consecuencias negativas para su salud física, riesgo que no corre, en ningún momento, el clarividente positivo o voluntario.

Una vez se ha entrado en la mediumnidad, ya no se puede escoger. Cuando un espíritu-control ha obtenido el ingreso en un cuerpo ajeno, la víctima pierde la capacidad de cerrarle la puerta. Si está de acuerdo en ejecutar los mandatos de aquél - hasta el extremo de cometer, a veces, asesinatos o suicidio - escapa a su hostigamiento. Pero, si trata de rebelarse o de deshacerse del indeseable dominador de su cuerpo, es muy probable que experimente toda clase de tormentos a manos de las entidades de ese tipo más faltas de escrúpulos.

Algunos espíritus-control, generalmente los menos experimentados y, por lo tanto, los más peligrosos, llegan hasta a expulsar a su víctima de sus vehículos superiores - cuerpo de deseos y mental - y a introducirse en ellos para asumir su control temporal o permanente. Esta situación se conoce como obsesión.

Más peligrosa es aún la situación que amenaza al médium después de la muerte, porque el espíritu-control, al que ha estado sometido durante la vida, no abandona su dominio sino que, por el contrario, aumenta su despotismo cuando la víctima penetra en los mundos espirituales, situación ésta que se puede prolongar por muchos años, hasta que el médium logra zafarse de su agresor. Así que el médium, además de experimentar la tortura resultante de verse privado de sus vehículos, queda rezagado en su carrera evolutiva.

Debería ser evidente para el estudiante de la mediumnidad o de cualquier otra actividad negativa, en la que un Ego somete su propia voluntad a la de otro, que ello, cuanto menos, supone un grave obstáculo para su progreso evolutivo - que depende de la iniciativa individual - y, en los casos más graves, un peligro extremado, tanto para la vida sobre la tierra como después de la muerte. Sin embargo, la mayoría de los psíquicos, que están recibiendo las alabanzas, la admiración y los aplausos del público, son de carácter negativo. Mientras que los pocos, espiritualmente avanzados, que han desarrollado la percepción extrasensorial positiva, usan sus facultades para el servicio inegoísta, silencioso y anónimo, sin llamar la atención sobre sí mismos ni sobre sus talentos.

El objeto de la filosofía y del método de desarrollo rosacruz estriba en liberar al estudiante de la dependencia de los demás y en ayudarle a adquirir el mayor grado posible de dominio y de confianza en sí mismo. El psiquismo negativo, de cualquier clase, representa una situación de dependencia que se aleja diametralmente de ese objeto.

Y, tanto el dominio de sí mismo como la confianza en las propias fuerzas y el crecimiento espiritual positivo de ello derivado, sólo se alcanzan viviendo vidas nobles e inegoístas, dedicándose a servir a Dios y a los hombres y dando lugar a pensamientos y actos puros y elevados. Sólo de ese modo podemos fortalecer los éteres superiores, desarrollar nuestro cuerpo alma y responder positivamente a las vibraciones espirituales, a las que nos haremos cada vez más sensibles, al tiempo que aprendemos a evitar toda influencia y dominación externa.

La clarividencia negativa es, por así decirlo, inevitable e involuntaria. El vidente no ha hecho nada para generar esa capacidad de percibir estímulos de los otros mundos. No lo ha buscado a propósito. Por lo menos, al principio. En realidad, algunos de esos psíquicos han manifestado públicamente su deseo de dejar de encontrarse con los, para ellos molestos fenómenos que, con frecuencia, se entrometen en sus conciencias.

La clarividencia positiva, una vez adquirida, se convierte en un capital permanente que el Ego retiene en las vidas siguientes, por lo menos, en tanto en cuanto continúe conduciéndose a sí mismo como lo haría un aspirante. La clarividencia negativa, en cambio, se ha fomentado por muchos que, desgraciadamente, no tienen idea de los peligros potenciales a los que se exponen.

Es nuestro deber, como estudiantes y como aspirantes espirituales, desarrollar todas y cada una de las facetas de nuestras habilidades, incluyendo especialmente las suprafísicas. Pero lo es también el desarrollarlas a lo largo de las líneas más favorables a nuestro propio progreso evolutivo y a nuestras posibilidades de servir a Dios y al Hombre.

El desarrollo psíquico negativo es peligroso para los Egos implicados y rara vez produce observaciones o “revelaciones” de valor intrínseco o duradero. La clarividencia positiva, en cambio, entrenada y sujeta a la voluntad y determinación del Ego, es un instrumento altamente efectivo para la investigación y el estudio científico. Y, cuando esa facultad se haya convertido en patrimonio de todos los hombres, se conocerán por su medio muchas verdades espirituales.

jueves, 27 de diciembre de 2012

ECOLOGÍA ESPIRITUAL

Exhortación Rosacruz hacia una Ecología Espiritual




Es sabido que nuestro planeta está en peligro; se ve afectado por diversos tipos de contaminación, sus ecosistemas están amenazados, numerosas especies vegetales y animales han desaparecido o están en vías de desaparición, hay un calentamiento del clima que suscita el temor a una crecida de los mares y de los océanos, etc. Hay que admitir que los hombres tienen gran parte de responsabilidad en esta situación. Si no se hace nada a corto plazo a nivel mundial, los males que sufre la Tierra crecerán en frecuencia y en intensidad poniendo en peligro a la propia humanidad. De los cuatro reinos de la naturaleza el nuestro es el más frágil y vulnerable porque su supervivencia depende de los otros tres. Atentando contra ellos el hombre se condena a sufrir e incluso, en el peor de los casos, a desaparecer total o parcialmente.
La Tierra no es solamente el marco de nuestra vida. También es nuestro espacio de evolución espiritual, puesto que es el lugar destinado a la humanidad para que tome gradualmente consciencia de su origen divino y se desarrolle en el plano interior. La Tierra es el templo común a todas las almas encarnadas en nuestro planeta. Bajo este aspecto, la Tierra y la humanidad están inscritas en un Plan divino que trasciende el mundo material y las vicisitudes de la vida. Si todos los seres humanos tuvieran consciencia de ello, no solamente serían más respetuosos con su entorno, sino que mantendrían relaciones más fraternales entre ellos. Se sentirían igualmente más inclinados a realizar una búsqueda espiritual y a interrogarse sobre el sentido profundo de la existencia. Al hacerlo, el ternario Dios-Naturaleza-Hombre adquiriría todo su sentido y valor.
Desde el punto de vista rosacruz la naturaleza es el más bello de los templos. En efecto, todos los templos construidos por los hombres lo fueron con la finalidad de venerar a los dioses o al Dios en quien creían y al que veneraban en un momento dado de su evolución. En cuanto a nuestro planeta, es la expresión misma de las leyes divinas, es decir, de las leyes naturales, universales y espirituales. Todos debemos reconocer que estas leyes actúan con inteligencia y sabiduría a través de todos los reinos. De hecho, cualquier individuo suficientemente sensible e inteligente admite de buen grado que, tanto en el sentido estético como filosófico del término, la naturaleza es lo más bello que existe. En ella se manifiestan todas las artes que podamos concebir hasta el punto de despertar en la consciencia humana las emociones más nobles. Esto explica por qué, incluso los ateos, tienden a “divinizarla”.
En estos comienzos del siglo XXI y del tercer milenio, cuando el futuro de nuestro planeta está gravemente amenazado y con él la supervivencia de la humanidad, creemos que sería útil hacer una llamada a la ecología espiritual a través de esta exhortación:
- Recordemos que la Tierra que hoy habitamos existe desde hace más de cuatro mil millones de años, que el hombre como tal apareció hace aproximadamente tres millones de años y que apenas ha tardado un siglo en ponerla en peligro.
- Recordemos que las dos terceras partes de nuestro planeta están cubiertas de mares y de océanos, que nuestro propio cuerpo está compuesto de un 75% de agua y que no podemos sobrevivir sin ella.
- Recordemos que los bosques son los pulmones de la Tierra, que producen el oxígeno que respiramos y que sin ellos no habría atmósfera y, por lo tanto, vida.
- Recordemos que los animales vivían en nuestro planeta millones de años antes de la aparición del hombre, que la supervivencia de la humanidad depende de ellos y que son seres inteligentes y sensible.
- Recordemos que todos los reinos de la naturaleza son interdependientes, que no existe vacío ni frontera entre ellos, y que todos, a su nivel y bajo formas diferentes, están dotados de consciencia.
- Recordemos que la Tierra está rodeada de un aura electromagnética que es resultado de las energías naturales que le son propias, y que esta aura, combinada con la atmósfera, participa de la vida.
- Recordemos que la existencia de nuestro planeta no ha sido fruto del azar o de una combinación de circunstancias, sino que forma parte de un Plan concebido y puesto en obra por esa Inteligencia universal a la que llamamos “Dios”.
- Recordemos que la Tierra no es únicamente un planeta que permite vivir a los seres humanos, sino que es igualmente el entorno en el que sus almas pueden encarnarse para alcanzar su evolución espiritual.
- Recordemos que nuestro planeta es una obra maestra de la Creación que, aunque no sea la única en el universo, no deja de ser una rareza y que el poder habitarlo constituye un gran privilegio para la humanidad.
- Recordemos que la Tierra no nos pertenece, que ha sido puesta a nuestra disposición mientras vivimos y que es el más preciado patrimonio que podamos transmitir a las generaciones futuras.
- Recordemos que en lo que a nuestro planeta se refiere no tenemos ningún derecho, sino únicamente deberes: respetarlo, preservarlo, protegerlo… En una palabra: amarlo
Recordemos todo esto, recordémoselo a nuestros hijos y hagamos nuestra la siguiente sentencia:

“Terra humanitasque una sunt”

(La Tierra y la humanidad son una)







Discurso leído en el mes de Abril de 2012 por el Imperator de la Orden Rosacruz AMORC, Christian Bernard, en el Senado Federal de Brasil (Sau Paulo), con motivo de la recepción oficial de la que fue objeto por parte de diversas autoridades brasileñas del más alto nivel.
Extraido de: http://www.amorc.es/ 

martes, 18 de septiembre de 2012

LA RETROSPECCIÓN Y LA CONCENTRACIÓN


Se le dan dos ejercicios específicos al aspirante que está en el Sendero de preparación de la Sabiduría del Mundo occidental a saber: la retrospección y la concentración. Estos dos lo llevan a un desarrollo de la visión y la comprensión espiritual; los dos ejercicios son necesarios para alcanzar un desarrollo completamente equilibrado. La técnica para realizar la visión y comprensión espiritual es la de compeler al cuerpo de deseos a hacer el mismo trabajo dentro del cuerpo denso en un estado despierto, positivo y consciente como normalmente lo hace afuera durante el sueño después de la muerte.
Max Heindel dice que e1 ejercicio vespertino, la retrospección es el método mas eficaz para hacer avanzar al aspirante en el sendero de la realización. Es de primordial importancia para el ocultista intelectual, porque contiene un reconocimiento intuitivo de la verdad y un fervor devocional.
Max Heindel describe la manera de ejecutar el ejercicio como sigue: "Después de acostarse en la noche, se relaja el cuerpo. Esto es muy importante, pues cuando alguna parte del cuerpo está en tensión, la circulación de la sangre está impedida; parte de la sangre está temporalmente atrapada por la presión. Puesto que todo desarrollo espiritual depende de la sangre, un eficiente esfuerzo para el crecimiento anímico no puede hacerse, mientras alguna parte del cuerpo se halla en tensión. Logrando el relajamiento total el aspirante a la vida superior comienza a repasar mentalmente las escenas del día, pero no empieza con los acontecimientos de la mañana para terminar con los de la noche. El los visualiza en orden inverso:
Primero las escenas de la noche, después los acontecimientos de la tarde y por ultimo los de la mañana.
La razón por lo anterior es la siguiente: desde el momento del nacimiento, cuando el bebé respira por primera vez, el aire inspirado por los pulmones lleva una imagen del mundo externo, y puesto que la sangre corre por el ventrículo izquierdo del corazón cada escena de la vida se proyecta en un diminuto átomo allí ubicado. Cada respiración trae consigo nuevas imágenes y así queda grabado en este diminuto átomo-simiente un registro de cada escena y acción de la vida entera, desde la primera respiración hasta el último suspiro. Después de la muerte, estas imágenes constituyen la base de la existencia purgatorial. Bajo las condiciones del mundo espiritual se sufren punzadas de remordimiento increíblemente agudas por cada acto malo que se ha cometido y en esta forma disuade al individuo de persistir en el camino del mal. La intensidad de alegría que se experimenta a causa (le los actos buenos, sirve de aguijón para estimularle al individuo por el sendero de la virtud en vidas futuras.
"Pero en la existencia posterior a la muerte, este panorama de la vida se reproduce en orden inverso a fin de demostrar primero los efectos y después las causas que los generaron de manera que el Espíritu aprende cómo opera la Ley de Causa y Efecto en la vida. Por consiguiente, al aspirante que está bajo la dirección científica de lo hermanos Mayores de la Orden Rosacruz, se le enseña del mismo modo a ejecutar su ejercicio vespertino en orden inverso y a juzgarse diariamente a fin de poder escapar el sufrimiento purgatorial después de la muerte.
'Pero entiéndase que un mero repaso maquinal no es de provecho. . . Es el sentimiento de remordimiento, de sincero arrepentimiento por lo cometido, lo que erradica las imágenes del átomo-simiente y lo deja inmaculado.
"El aspirante se empeña por visualizar cada escena con el fin de juzgar sus propias acciones y averiguar si sus palabras dieron a entender el significado deseado o uno erróneo; si exageró o expuso sus relatos a los demás de un modo demasiado débil. Examina su actitud moral relacionada a cada escena. En las comidas, ¿comía para vivir o vivía para comer? Que se juzgue: que se culpe si así lo merece y que Se felicite si lo amerita." los aspirantes a veces encuentran difícil permanecer despiertos hasta que hayan terminado el ejercicio. En tales casos, puede permitirse el que es sienten en su cama hasta que les sea posible, más adelante, seguir con el método primeramente aconsejado.
"El valor de la retrospección es enorme, de más alcance de todo lo imaginable. En primer lugar, se realiza el trabajo de restauración y armonización conscientemente y en menos tiempo del que requiere el cuerpo de deseos durante el sueño, haciendo disponible al individuo más tiempo durante la noche para trabajar fuera del cuerpo. En segundo lugar, el aspirante experimenta el Purgatorio y el Primer Cielo cada noche, y así incorpora en el Espíritu, en forma de un sentimiento de rectitud, la esencia de las experiencias del día. De esta manera, evita el Purgatorio después de la muerte y ahorra tiempo en el Primer Cielo;' y finalmente, pero no por eso menos importante, habiendo extraído día por día la esencia de las experiencias que hacen el crecimiento anímico y habiéndolas incorporado en el Espíritu, en realidad está encaminado por vías de desarrollo y de manera de pensar que normalmente son reservadas para vidas futuras
En resumen, los beneficios de la retrospección son los siguientes:
1. Relajamiento total del cuerpo.
2. Desarrollo de un fervor devocional y un reconocimiento intuitivo de la verdad.
3. El saber de cómo opera la ley de Causa y Efecto.
4. Restauración diaria de la armonía en los diferentes cuerpos con más rapidez de lo normal.
5. Acortamiento del tiempo pasado en el Purgatorio y en el Primer Cielo.
6. Progreso en el desarrollo de su carácter.
7. Control mental, lo cual tiene que ser resultado de un esfuerzo disciplinado de trazar los sucesos del día.
A veces se pregunta si la retrospección es necesaria cuando el individuo se arrepienta por palabras o acciones indeseables instantáneamente. Parece obvio que no se puede recoger todos los beneficios por arrepentirse durante el día, de acciones indeseables, aun cuando se tenga el tiempo de hacerlo. Desde luego, el hecho de arrepentirse en el mismo instante de perjudicar al prójimo, etc., está muy bien, pero el aspirante sincero no podrá hacer otra cosa. Si hubiera arrepentimiento instantáneo, no habría incentivo para el arrepentimiento verdadero en la noche.
Hay que darse cuenta de que la atención constante a los sucesos del día puede ser prejudicial en vez de beneficioso. En realidad, Max Heindel aconsejó que no se estuviera demasiado ansioso de progresar, ni miedoso ni aprensivo. "Cuando estamos demasiado ansiosos, continuamente rumiando nuestros defectos y haciendo esfuerzos excesivos para erradicarlos; cuando estamos concentrándonos siempre en nosotros mismos para averiguar si estamos creciendo entonces estamos como un muchacho quien planta una semilla y diariamente saca la tierra de las raíces para ver si la semilla está convirtiéndose en planta. Nos damos cuenta de que el muchacho frustra el objeto que quiere lograr, por su malaconsejada ansiedad. Cuando vivimos siempre fijándonos en nosotros mismos y criticando nuestras flaquezas, impedimos el fin que queremos alcanzar y retardamos la realización de nuestras esperanzas. El ejercicio vespertino nos proporciona suficiente oportunidad para criticarnos. El regañarnos todo el día es como si alguien nos estuviera fastidiando continuamente.
El sendero del progreso espiritual es el de la disciplina de si mismo: control de los pensamientos, palabras, sentimientos y acciones. Contra esto se rebela constantemente la naturaleza inferior y propone toda clase de pretextos para impedir su cumplimiento, pero el aspirante listo no les hace caso. Este se da cuenta de que el ejercicio de retrospección requiere el uso de la voluntad la cual es el aspecto mas elevado del Espíritu para controlar los pensamientos y sentimientos por un periodo de tiempo definido y en secuencia. Por esta razón, y por las otras citadas arriba, la ejecución acertada del ejercicio es una victoria espiritual para el Espíritu, una victoria que aumenta el poder y la fuerza del Yo Superior.
'La concentración, el ejercicio matutino, se ejecuta en la mañana al instante de despertarse. No debe levantarse para abrir las cortinas o para hacer ninguna otra acción innecesaria. Si el cuerpo está cómodo, relajase enseguida y comience a concentrarse. Esto es muy importante puesto que el Espíritu acaba de volver del Mundo de Deseos al momento de despertarse, y en este momento e mas fácil restablecer contacto con dicho Mundo que en cualquier otro momento del día.
"Si el cuerpo está incómodo, el aspirante puede levantarse a hacer sus necesidades, pero mucho de la eficacia de la concentración se pierde con la interrupción.
"Durante el sueño, las corrientes del cuerpo de deseos se mueven, y sus vórtices giran con enorme rapidez. Pero tan pronto como entra al cuerpo denso, sus corrientes y vórtices por poco son atascados por la materia densa y las corrientes nerviosas del cuerpo vital, las que llevan los impulsos al cerebro y del cerebro a todo el cuerpo. El objeto de este ejercicio es el de adormecer el cuerpo denso al mismo nivel de inercia e insensibilidad que tiene durante el sueño, al mismo tiempo que el Espíritu interno está totalmente despierto, alerto y consciente. Así crearnos una condición en la cual los centros de percepción pueden comenzar a girar mientras se encuentran dentro del cuerpo denso.
"La concentración' es una palabra que confunde a muchos y que es significativa para pocos, así que se tratará de aclarar su significado. El diccionario da varias definiciones, todas las cuales aptas para nuestro propósito. Una es 'reunir en un centro'. Otra, de química, es 'reducir a la máxima pureza y potencia, removiendo los elementos sin valor.' Aplicada a nuestro problema. una de las definiciones citadas explica que si reunimos nuestros pensamientos en un centro, en un punto, se aumenta la potencia de ellos, de igual manera que la fuerza de los rayos solares se aumenta cuando un lente de aumento enfoca sus rayos en un punto. Eliminando de la mente, por un momento, todos los demás pensamientos, la fuerza mental entera esta disponible para alcanzar el objetivo o resolver el problema en el cual nos estamos concentrando.
Hay personas que pueden estar tan cautivadas por una lectura que están inconscientes de todo lo demás, y el aspirante a la visión espiritual tendrá que adquirir la facultad de estar igualmente absorto en la idea en la que está concentrando, para que pueda eliminar de su consciencia el mundo sensorial y prestar su atención completa al mundo espiritual. Al poderlo hacer, él verá la fase espiritual de un objeto o idea iluminada por la luz espiritual, y así obtendrá una comprensión de la naturaleza oculta de las cosas más allá de la imaginación del hombre ordinario.
"Cuando él llega a tal punto de abstracción, los centros de percepción comienzan a girar lentamente dentro del cuerpo denso y así se acomodarán. Con el transcurso del tiempo, esto se hará más marcado y exigirá cada vez menos esfuerzo para ponerlos en acción.
"El tema para la concentración puede ser cualquier noble y elevado ideal, pero de preferencia debe ser tal que lleva al aspirante más allá de lo sensorial, del tiempo y del espacio. No existe fórmula mejor que los cinco primeros versículos del Evangelio según San Juan. Considerándolos como tema, frase por frase, mañana tras mañana, dará al aspirante una comprensión maravillosa del principio del universo y del método de creación - una comprensión mucho mayor que toda ciencia aprendida en libros.
"Después de algún tiempo, cuando el aspirante ha aprendido a mantener firmemente ante su visión mental, por unos cinco minutos, la idea en la cual está concentrando, puede tratar de abandonarla de repente y dejar la mente en blanco. No debe pensar en nada: sencillamente esperar a ver si algo entra en el vacío. Con el tiempo, las escenas del Mundo de deseos llenarán ese vacío. Después de que el aspirante se acostumbre a esto, puede hacer que tal o cual cosa aparezca ante su visión. Aparecerá y entonces él puede investigaría.
Hay una antigua leyenda que dice que para excavar un tesoro, hay que hacerlo en la tranquilidad de la noche y en silencio absoluto; el pronunciar una sola palabra antes de que el tesoro esté a salvo, inevitablemente lo hará desaparecer. Esta parábola mística se refiere a la búsqueda de la iluminación espiritual. Si se chismea o se cuenta a los demás las experiencias de la concentración, se pierden: no pueden ser transmitidas por palabras y se desvanecerán hasta que, por medio de la meditación, se extraiga de ellas una comprensión completa de las leyes cósmicas sobre las cuales están basadas. Entonces, no se relatará la experiencia misma, pues se comprenderá que ésta no es más que una cáscara que ocultaba la medula valiosa. La ley es de valor universal, y esto se hace evidente enseguida, porque explica hechos de la vida; enseña cómo aprovechar ciertas condiciones así como evitar otras. Al juicio del descubridor, la ley puede divulgarse libremente en favor de la humanidad. Entonces, la experiencia que reveló la ley se verá tal como es: de interés pasajero y desmerecedor de más atención. Por lo tanto, el aspirante debería considerar lo que pasa durante la concentración como sagrado y guardarlo en secreto.
Por ultimo, hay que recordar a todos aquellos quienes están interesados en hacer estos ejercicios espirituales que no llevan mucho beneficio sin ser acompañados por la oración, la meditación y, más que nada, por una vida de pureza y servicio, porque éstas proporcionan el pábulo necesario para la ejecución acertada de La retrospección y concentración. Explicaciones adicionales de todos estos temas pueden hallarse en nuestra literatura.
 
FIN

miércoles, 28 de septiembre de 2011

DESCENSO DE LA VIDA DE CRISTO EN OTOÑO

Pasamos actualmente por el equinoccio de otoño, en el que el Sol físico deja el hemisferio septentrional tras haber provisto a las necesidades de la vida para el año siguiente; y la

corriente espiritual en cuya cima va la vida que ha de hallar expresión física en el año que viene, está en
camino de nuestra tierra. El medio año
que está directamente ante nosotros es la parte santa del año. Desde la
Inmaculada Concepción al místico
Nacimiento, en Navidad (mientras aquella ola camina hacia nosotros) y
desde esta última fecha hasta la
Pascua de Pentecostés (durante su egreso al exterior) un cántico
armonioso, rítmico y vibratorio,
maravillosamente descrito en la leyenda del Místico Nacimiento como un
"hosanna" cantado por un coro
angelical, llena la atmósfera planetaria y obra sobre todos nosotros como
un impulso a la aspiración
espiritual. Naturalmente que no en la misma medida sobre cada uno, sino
de acuerdo con sus características
generales.

Hay algunos que no experimentan en lo más mínima esta corriente
espiritual a causa de su depravación,
pero opera igualmente en, sobre y con ellos y con el tiempo todos
responderán. Otros hay que están tan
engreídos en sus compras y ventas, su matrimonio, sus amores y sus
ambiciones, que no se aperciben de ella
más que al hallarse en su máxima fortaleza, es decir, por Navidad, y aun
entonces la experimentan
únicamente en forma de un espíritu de super - sociabilidad y generosidad;
gustan de celebrarla y hacer
regalos. Una clase más adelantada siente esta ola de santidad desde el
principio de su descendimiento y se
da cuenta del importante efecto de su armonía y ritmo aumentando sus
esfuerzos en dirección al desarrollo
de su alma. Así se benefician realizando los mayores esfuerzos durante
los meses que separan el otoño del
equinoccio de primavera. Es como si nadaran con la
corriente.

Por esta razón dedico la presente carta a llamar su atención hacia este
fenómeno anual. Que tengamos o noconsciencia
de él las poderosas vibraciones espirituales de la ola de Cristo que da su vida, permanece en la atmósfera de la Tierra durante los meses de invierno y podemos usar de
ellas para mayor ventaja nuestra si
nos son conocidas y redoblamos nuestros esfuerzos en tal sentido que si
no nos hemos apercibido del hecho.

Hagamos, pues, un inventario escrupuloso de los pecados que más
fácilmente nos afligen a cada uno en
particular, ya que está comenzando la época más favorable del año para su
absolución. Estudiemos
igualmente las virtudes de que carecemos y veamos su necesidad de
cultivarlas, pues este es el momento
más propicio para esta labor sistemática y cuidadosamente trabajando en
los santos meses del invierno,
podemos avanzar a grandes saltos en nuestros esfuerzos para conseguir
nuestras aspiraciones espirituales.

Una vez señalado nuestro trabajo personal miremos a nuestro alrededor, en
nuestro circulo de relaciones, si
alguno busca la luz espiritual y si alguien prestaría atención a nuestras
enseñanzas. Esto requiere un claro
discernimiento, pues no tenemos el derecho de forzar la introducción de
nuestras ideas en oídos mal
dispuestos, como no lo tendríamos, ni podríamos justificarnos el tocar un
tambor en sus habitaciones
durante una o dos horas cada día. Si vemos que no escuchan amablemente lo
que pretendemos decirles, es
mejor dejarles; pero hay muchos que podrían despertar a la vibración
espiritual de Cristo en los meses de
invierno, con los cuales no se podría obtener los mismos resultados en
verano. Es por esto que confío en que
todos aprovecharemos los próximos meses en forma altamente beneficiosa
desde el punto de vista
espiritual.

MAX
HEINDEL

miércoles, 20 de julio de 2011

Retraso Mental

El retardo o retraso mental es uno de los más trágicos y el menos comprendido de los problemas sociales. Años pasados, a los retardados mentales se los consideraba fuera de toda ayuda, siendo observados simplemente como una horrible y deplorable condición y se los dejaba vegetar fuera de la vista de la gente 'Respetable", recientemente con el progreso se ha hecho más caridad con el trato de estos infortunados individuos, y la actitud pública general les está permitiendo convivir como miembros reconocidos por la sociedad, a menudo actuando provechosamente dentro de su limitado campo de posibilidades.


De cualquier manera el progreso no suprime el dolor experimentado por los padres y familiares de estos tristemente afectados individuos. Si la causa del retardo mental fuera conocida, los conflictos y torturas experimentados por estas personas podrían suprimirse mejor y la humanidad comenzaría a actuar para dar una eventual solución al problema.


El retardo mental es considerado como una enfermedad, como cualquier otra sufrida por el individuo, engendrada solamente por su comportamiento durante la presente, o anteriores encarnaciones. Bajo la ley de consecuencia, debemos cosechar aquello que precisamente sembramos, y si nuestra conducta fue depravada o nuestro comportamiento incorrecto en cualquier sentido, debemos pagar esa deuda en nuestra encarnación física para así poder luego evolucionar.


Las aflicciones que afectan a la humanidad se pueden dividir en dos categorías: Mentales y Físicas. Las perturbaciones mentales son particularmente atribuibles al abuso de la función creadora. Así como el Espíritu Santo es la energía creadora en la naturaleza, la energía sexual es su reflexión en el hombre y el abuso de esta fuerza es la transgresión que debemos pagar en detrimento de nuestros vehículos hasta que comprendamos la parte Santa de la fuerza creadora. Las enseñanzas ocultas nos dicen que esta fuerza no debe ser usada para la gratificación sensual sino solamente para la propagación. El despilfarro de esta energía creadora podría ser transmutada en energía espiritual y usada en los planos superiores como agente de la Epigénesis (la habilidad de crear cosas nuevas).



La ciencia oculta también enseña que el cerebro y la laringe fueron construidos por los Angeles con la mitad de la fuerza creadora del hombre, quien antes de la adquisición de estos órganos, era bisexual y capaz de crear por sí mismo sin la cooperación de otro; pero dicha facultad se perdió cuando estos órganos fueron creados, y ahora es necesario la cooperación de otro ser del sexo opuesto para la generación de nuevos cuerpos para los espíritus que desean renacer. Hay todavía una interna conexión entre la actividad mental y sexual y el poder de la palabra. La evidencia de este afirmacion está en el caso de los maniáticos del sexo, quienes terminan idiotas incapaces de pensar correctamente porque están continuamente ocupados en enviar al exterior no solamente la parte de la fuerza sexual que es normalmente usada para la propagación, sino que también gran parte de la fuerza que podría ser usada para la construcción del cerebro, haciéndolo así capaz de producir pensamiento.


La visión espiritual revela que cuando el hombre estaba todavía en formación había una corriente de deseos donde quiera que ahora hay un nervio; la mente y la laringe mismas fueron hechos primero de sustancia de deseos. El deseo enviaba primero un impulso a través de la mente y creaba estas corrientes nerviosas, que hacían posible el movimiento del cuerpo y obtenía la gratificación indicada por el deseo. La palabra también es usada con el propósito de obtener un objeto deseado o un fin; a través de estas facultades el hombre ha obtenido cierto dominio sobre el mundo.


No obstante bajo la ley de consecuencia, él toma para sí un nuevo cuerpo, órganos y facultades que son similares a los que abandonó en la anterior oportunidad. Cuando la pasión ha arruinado el cuerpo en una vida, ésta se estampa en el átomo simiente. En el próximo descenso al renacimiento le es imposible al Ego tomar buen material con el cual pueda construir una sólida mentalidad.


El nace usualmente bajo uno de los signos comunes del Zodíaco, y por lo general los cuatro signos comunes están colocados en los ángulos para que los deseos pasionales encuentren dificultad de expresarse. Vemos pues que el poderoso impulso que antes regía en su mente, el cual debería ser usado para el propósito de la regeneración, está ausente; a él le falta la iniciativa en la vida y por ende viene imposibilitado y a menudo demente.

Como quiera que sea el espíritu no es demente, el ve conoce y tiene un vehemente deseo de usar el cuerpo, aunque sea un imposible, pero a menudo no puede enviar siquiera un simple impulso a través de los nervios, y los músculos del rostro y del cuerpo por consiguiente no están bajo el control de su voluntad. Este fenómeno de la falta de coordinación es el que hace del afligido un hecho lastimoso a la vista. De este modo es como el Espíritu aprende una de las mas duras lecciones de la vida: que es peor que la muerte el estar atado a vivir en un cuerpo inhábil sin encontrar expresión a través de él, porque la fuerza necesaria de deseos que acompaña al pensamiento, palabra y movimiento, ha sido consumida por un vivir incorrecto en las vidas anteriores y regresa el Espíritu sin la energía necesaria para manifestarse en su instrumento carnal.


Hay una notable excepción a la regla general de que los mentalmente retardados sean por el abuso de la función creadora en una vida pasada. Cuando un Ego desciende para el renacimiento, ve enteramente el panorama de su próxima vida y si a él le parece particularmente dura, procura salir fuera de la "escuela de la vida". Para esta época la conexión entre el cuerpo vital y los centros sensoriales del cerebro en el feto ya ha sido realizada, por consiguiente el esfuerzo del Espíritu por escapar del útero materno es frustrado. El tirón dado por el Ego desarregla las conexiones de los centros sensitivos entre el cuerpo físico y el etérico en tal forma que el cuerpo vital no queda concéntrico con respecto al cuerpo físico, causando que la cabeza etérica se extienda por fuera del cráneo físico, por esto es imposible para el espíritu usar el vehículo denso, está atado a un cuerpo sin mentalidad y la encarnación es prácticamente perdida.


Hay también casos más tarde en la vida que debido a un fuerte susto el Espíritu intenta salir del cuerpo físico con sus vehículos invisibles. Como resultado un tirón similar es dado por los centros sensoriales del cerebro, y el susto desarregla la expresión mental. Todos luego de haber estado asustados, probablemente hayan sentido una sensación similar, una agitación, como si alguna cosa estuviera intentando salir fuera del cuerpo denso. Esta sensación es causada por el cuerpo vital y de deseos, los cuales actúan velozmente, tanto que un tren expreso es lento en comparación. Ellos sienten el peligro, y se impactan antes que el susto haya sido transmitido al inerte y lento cuerpo físico, en el cual ellos están anclados, y el que evita su escape bajo tensiones ordinarias. Algunas veces, siempre que el estímulo sea demasiado fuerte se produce una desconexión sobre los centros etéricos sensoriales, exactamente como cuando se ha estirado un elástico y que puede recuperar su elasticidad, también en estos casos, es más fácil recuperar las facultades mentales que en los casos en los cuales es una demencia congénita traída de vidas pasadas, y que es causa de la inadecuada conexión. De tal manera vemos que el retardo mental no es el resultado de una injusticia de parte de Dios, no es un infortunado accidente; es el resultado de la propia conducta del Ego, así como en el caso de todas las dolencias, la aflicción individual ha sido traída por sí mismo.

Por supuesto que los mentalmente retardados no deben ser observados de ninguna otra forma que con profunda simpatía y atención. Todos los esfuerzos deben ser hechos para continuar expandiendo los bellos programas de educación y auto ayuda que ahora se ha comenzado a administrar para muchos de estos individuos. Ciertamente es por medio de la compasión y el amor que ellos pueden recibir orientación para trabajar, dentro de sus limitadas condiciones físicas, instándolos al esfuerzo de manera de que esta encarnación no sea perdida, sino por el contrario la misma constituya la más severa lección que tienen que aprender.


El retardo mental está siendo atendido, pero la humanidad debería de ir mucho más allá. A esta altura de la evolución y desarrollo humano y tecnológico de nuestra época es motivo de esta aflicción y el impropio uso de la fuerza creadora, viene a ser universalmente reconocido; la actitud moderna general que perdona una moral laxa y el estímulo de la indulgencia sexual, para la obtención del placer, no puede ayudar, pero las consecuencias serán desastrosas en un futuro para muchos miembros de la raza humana. Tal conducta deberá ser expiada, y la indulgencia de su pasión en la vida presente, segará las consecuencias en esta vida o en otra.


Nosotros hemos pasado a través de estados parecidos al mineral, vegetal, y animal antes de estar en estado humano, como somos actualmente, y más allá hay evoluciones superiores las cuales nos aproximan más y más a la Divinidad. Es nuestra pasión animal la que nos limita en el sendero del logro y de la pureza.


Es obvio también que muy poco progreso material puede ser hecho por un inhabilitado mental.


En el presente estado de evolución toda nuestra fuerza vital excepto la insignificante cantidad requerida para la propagación de la raza puede ser transmutada por sublimación de la mente y emociones en fuerza del alma.


Hasta que estos factores no sean reconocidos y aceptados por la generalidad, la raza no se librará de las limitaciones tanto físicas como mentales, las cuales ahora nos están causando mucho sufrimiento y nos impiden evolucionar.


FIN 

Extraido de: : http://www.rosicrucian.com/foreign/framespa00.html



miércoles, 15 de junio de 2011

Mediumnidad

Para comprender la mediumnidad es necesario saber algo de los varios cuerpos del hombre. Además del cuerpo denso, instrumento que el ego usa para propósitos materiales, el hombre posee un cuerpo vital compuesto de éter, un cuerpo de deseos o emocional, y una mente. El espíritu individualizado o ego, vive dentro de estos vehículos que se interpenetran y los usa para adquirir experiencia en la escuela de la vida.

En el estado de vigilia el cuerpo denso y el cuerpo vital, (este último interpenetrando y sobresaliendo como pulgada y media del primero) quedan dentro de una nube en forma de ovoide. Esta nube ovoide está compuesta por el cuerpo de deseos y la mente. Todos estos vehículos son concéntricos y es la interpelación del uno dentro del otro, quedando los centros de percepción de unos propiamente alineados con los centros de los otros, lo que facilita al ego manipular el complejo organismo y ejecutar en forma metódica los procesos de vida llamados razonamiento, habla y acción.

Cuando el cuerpo denso duerme, hay una separación de los vehículos. El ego y la mente revestidos del cuerpo de deseos se retiran de los cuerpos vital y denso, estos últimos permaneciendo en la cama mientras los cuerpos más sutiles flotan sobre el cuerpo que duerme, conectados a él por el cordón plateado. El proceso de restauración comienza poco después. En casos normales el cuerpo de deseos que ha sido armonizado en el Mundo del Deseo imparte energía rítmica al cuerpo vital, y éste, a su vez, comienza a trabajar sobre el cuerpo denso, eliminando los productos de descomposición principalmente por medio del sistema nervioso simpático. El resultado es que el cuerpo denso queda restaurado y repleto de vida cuando por la mañana el cuerpo de deseos, la mente y el ego entran nuevamente en él despertándolo.

Al morir, la separación entre los cuerpos es la misma que durante el sueño. Los llamados muertos tienen ego, mente y cuerpo de deseos. Algunas veces, por algún tiempo, permanecen conscientes del mundo material que han abandonado. Algunos se apegan a la vida terrestre y no se deciden a aprender sus nuevas lecciones. Estos son los llamados espíritus apegados a la Tierra. No pueden, sin embargo, funcionar en los mundos visibles sin un cuerpo y hacen uso de aquellos seres vivos, cuyos cuerpos densos y vitales están flojamente conectados ' El grado de laxitud entre los vehículos denso y vital no es el mismo en todos los egos. Hay personas cuyos cuerpos denso y vital están más estrechamente entrelazados. Estos son los materialistas. Las personas cuyos cuerpos no están tan fuertemente entrelazados pueden en cierta forma percibir y responder a las vibraciones espirituales y se desarrollan por su propia voluntad convirtiéndose en ocultistas o clarividentes entrenados. Aquellos de voluntad débil desarrollan solamente con ayuda de otros y en forma negativa. Estos seres son víctimas propicias para los espíritus apegados a la Tierra que simulando ser guías espirituales desarrollan sus víctimas como médiums de trance o como médiums de materialización, si la conexión entre los vehículos denso y vital de la víctima es especialmente floja.

Un médium es un clarividente involuntario o negativo que tiene los cuerpos denso y vital flojamente conectados y bajo el control de un espíritu del mundo del deseo. Es el mismo caso de un hipnotista y su víctima en el mundo físico. En el caso de un médium de trance, todas sus experiencias espirituales tienen lugar mientras su cuerpo físico permanece inconsciente o en trance. El ego revestido de los cuerpos mental y de deseos abandona el cuerpo físico. El espíritu-guía o control lo ocupa. Esta misma separación ocurre en el estado de sueño con la diferencia de que en el ensueño el cuerpo permanece inhabitado. El espíritu control se apodera de¡ cuerpo físico de¡ medium y lo usa para sus propios fines, a veces con gran perjuicio para éste. Por ejemplo, cuando tal espíritu-control ha sido en vida un adicto a drogas o un libertino, usará ese vehículo para satisfacer su sed de licor o sus bajas pasiones. Nunca recalcaremos suficiente- mente la importancia de¡ cuerpo físico como nuestro más valioso instrumento, y el grave error que se comete cuando lo entregamos a un espíritu-control o un hipnotista.

Un espíritu errante es una réplica exacta de un hipnotizador excepto que el espíritu errante es invisible y tiene más poder sobre su víctima. Este espíritu es considerado como un ser elevado o ángel incapaz de hacer daño, y deseoso de ayudar a diseminar la verdad. De hecho no hay poder transformador en la muerte. El pecador no se convierte en santo ni el ignorante en sabio al morir, y es una realidad triste para el clarividente entrenado ver como los espíritus-guías o controles se imponen a sus incautas víctimas quienes no pueden distinguir ni comprender el verdadero carácter de estos impostores, aceptando sus frases melosas y huecas como sabiduría divina. Aunque estos espíritus han hecho algún bien al probar fuera de toda duda la continuidad de la vida después de la muerte, han hecho también mucho daño a los médiums.

Es de esperarse que espíritus de alta naturaleza ética o gran desarrollo espiritual no traten de controlar al médium total- mente. Los espíritus errantes o de baja categoría lo hacen para tener un vehículo con el cual satisfacer sus ansias de bebidas y sexo. En esta forma causan estragos en el cuerpo del médium.

En el caso de médiums materializadores el espíritu guía pone la víctima en trance y extrae el éter de su cuerpo vital a través del bazo. Este éter lo usa para las materializaciones. Como hemos dicho anteriormente, la única diferencia entre un médium y una persona ordinaria es la laxitud entre sus cuerpos denso y vital. Esta laxitud permite al espiritu-control o guía extraer el éter casi por completo. El cuerpo vital es el vehículo que especializa la energía solar que nos da vitalidad. Privado de su principio vitalizante, el cuerpo del médium en el momento de la materialización se encoge aproximada- mente a la mitad de su tamaño. La carne se torna blanda y la chispa de la vida apenas arde. Cuando termina la sesión y el cuerpo vital le es devuelto al médium, éste despierta. Se siente muy extenuado y algunas veces recurre a la bebida para reponer sus fuerzas, En estos casos la salud se quebranta y el médium se con- vierte en una ruina humana, Desgraciada- mente, la gran mayoría de los médiums no están conscientes de estos peligros, especial- mente de los peligros que le amenazan al morir. Entonces su guía puede apoderarse del cuerpo de deseos. Aún en vida, si el médium trata de evitar que él use su cuerpo impunemente, hallará que no tiene poder para impedirlo. Al morir el médium y hallarse los dos espíritus frente a frente, los peligros son aún mayores. Se sabe de casos donde el médium ha repudiado y tratado de escapar del agarre de su guía, pero sin poder lograrlo. Estaba indefenso. Algunos médiums han confesado como han sido empujados irresistiblemente al crimen o suicidio por estos guías o espíritus-control. Han rogado que los dejen en paz, pero en vano. Muy raras veces se oye decir que estos guías han mostrado piedad. Una vez que la persona se convierte en médium no tiene escapatoria.

No puede impedir que el guía entre en su cuerpo. Mientras el médium es dócil y obedece al guía, todo marcha bien, pero si protesta y desobedece, encontrará que el guía tiene dominio y espuelas y las usa sin misericordia.

El guía saca los cuerpos superiores y espíritu del médium que no ofrece resistencia y toma posesión completa. Al retirarse se lleva parte del cuerpo vital del médium, lo que le sirve para dominarlo permanente- mente. En algunos casos no se conforma con tomar prestados los vehículos, sino que se apodera de ellos y deja fuera al dueño para siempre. El cuerpo es el mismo, pero el ego es extraño y sus hábitos cambian. Esto es obsesión.

Puede comprobarse fácilmente, pues el iris de sus ojos no responde a la luz ni a la distancia. No contrae ni expande. Solamente el dueño de un cuerpo puede manipular los ojos. En el médium estos están cerrados o tienen una mirada fija y vidriosa.

La lección por aprender de estos cono- cimientos es que debemos mantener completo dominio sobre nuestros vehículos y bajo ningún concepto permitir que se nos hipno- tice o controle desde afuera. Tampoco debemos asistir a sesiones espiritistas o demostraciones hipnóticas porque la actitud negativa que se observa en esas reuniones hace a uno vulnerable a la obsesión.

NUESTRO LEMA DEBE SER DOMINIO PROPIO
Y NO DOMINIO SOBRE LOS DEMAS.

Extraido de: : http://www.rosicrucian.com/foreign/framespa00.html

jueves, 17 de junio de 2010

CLARIVIDENCIA

La palabra clarividencia significa "visión clara" o la habilidad para ver en los mundos invisibles. Es una facultad latente en todos y eventualmente será poseída por todo ser humano en el transcurso de su desenvolvimiento espiritual. Desarrollando esta vista espiritual uno puede investigar para uno mismo materias tales como el estado del espíritu humano antes del nacimiento, después de la muerte y la vida en los mundos invisibles.

Aunque esta facultad permanece latente en cada uno de nosotros, es requerido gran esfuerzo para desarrollarla positivamente. Muchos pagarían un alto precio por este poder si pudiera ser comprado, mas sin embargo muy pocos están dispuestos a vivir la vida que se requiere para despertarlo. Ese despertar surge únicamente a través de un esfuerzo paciente y persistente. No hay carretera ancha para adquirir este poder.


Hay dos tipos de clarividencia. La positiva, clarividencia voluntaria es aquella en la que el individuo está capacitado a voluntad para ver a investigar los mundos internos, siendo dueño de si mismo y de lo que hace. Este tipo de clarividencia es desarrollada a través de una vida pura y de servicio y el individuo debe ser entrenado cuidadosamente en su uso para su mayor efectividad y utilidad. La negativa, clarividencia involuntaria existe cuando la visión de los mundos internos le es presentada al individuo enteramente independiente a su voluntad; el solo ve lo que le es dado ver, sin haber control de la visión. Este tipo de clarividencia es peligrosa quedando el individuo abierto a la posesión de entidades desencarnadas, que si se les permite ir mas allá de lo debido, existe la posibilidad de que su vida en este mundo y la próxima no será literalmente la suya propia.


Existen en el cerebro dos pequeños órganos llamados el cuerpo pituitario y la glándula pineal. Es muy poco lo que la ciencia médica sabe sobre estas y le llaman a la glándula pineal "el tercer ojo atrofiado", pero ni esta ni tampoco el cuerpo pituitario se están atrofiando. Esto deja perplejos a los científicos porque la naturaleza no retiene nada inservible. Por todo el cuerpo encontramos órganos que se están atrofiando o en desarrollo.


El cuerpo pituitario y la glándula pineal pertenecen aún a otro tipo de órganos sin embargo, en el estado actual ni están en degeneración ni evolucionando, solo dormitando. En el lejano pasado, cuando el hombre estaba en conexión con los mundos internos, estos órganos eran su medio de percepción, y ellos estarán otra vez sirviendo a ese propósito al debido tiempo. Estaban conectados al sistema nervioso simpático o involuntario. En los tiempos iniciales (durante el período lunar y la parte final de la época lemúrica y al principio de la época atlante) el hombre veía en los mundos internos; los cuadros se presentaban del todo independientemente de su voluntad. Los centros sensoriales del cuerpo de deseos giraban alrededor contrarios al reloj, como lo hacen los centros de los "médium". Hasta estos días en casi todas las personas estos centros se encuentran inactivos pero un buen desarrollo los pondría a girar como el reloj. Esta es la dificultad principal en el desarrollo de la clarividencia positiva.


El desarrollo de la clarividencia negativa o mediumnidad es mas fácil porque es meramente el revivir de la función, como el espejo, que poseyó el hombre en el lejano pasado, en la que involuntariamente los mundos externos les eran reflejados. Esta facultad fue luego retenida por casta. En los médium del presente esta facultad es intermitente lo que explica por qué a veces ellos "ven" y otras veces fallan al hacerlo sin explicación aparente.


En el cuerpo de deseos de un clarividente voluntario propiamente entrenado, las corrientes de deseos giran como el reloj brillando con esplendor sorprendente, sobrepasando la luminosidad del cuerpo de deseos ordinario. Los centros de percepción del cuerpo de deseos alrededor del cual estas corrientes giran, brindan al clarividente voluntario el modo de percepción de las cosas en el mundo de deseos y el ve e investiga a su voluntad. Las personas cuyos centros giran contrario a la dirección de reloj son como un espejo, reflejando solo lo que pasa al frente de el. Estas personas son incapaces de obtener por sí mismos alguna información.


Esta es una de las diferencias fundamentales entre un médium y un clarividente propiamente entrenado. Es imposible para muchos distinguir entre ambas, mas sin embargo existe una regla infalible que puede ser seguida por cualquiera: ningún clarividente genuinamente entrenado ejercitará su facultad por dinero o su equivalente ni la usará para gratificar su curiosidad; la usará solamente para ayudar a la humanidad.

El gran peligro a la sociedad que podría resultar del uso indiscriminado por un individuo indigno del poder de la clarividencia voluntaria para investigar y "ver" a voluntad, puede entenderse fácilmente. El podría leer los pensamientos mas secretos. Por lo tanto el aspirante a la verdadera visión espiritual debe antes que nada dar prueba de su sinceridad. El iniciado está atado al más solemne voto de que no usará este poder para servir sus intereses personales en el más mínimo grado.


La clarividencia entrenada es la clase usada para la investigación de estas verdades ocultas y es la única de utilidad para ese propósito. Por lo tanto el aspirante debe sentir, no el deseo de gratificar su curiosidad, sino el sagrado y desinteresado deseo de servicio a la humanidad. Hasta que no exista ese deseo no habrá ningún progreso en el logro de la clarividencia positiva.


Para obtener contacto con los planos internos es necesario establecer la conexión de la glándula pineal y el cuerpo pituitario con el sistema nervioso cerebro-espinal y reactivar el cuerpo pituitario y la glándula pineal. Cuando eso se cumpla en el hombre, poseerá de nuevo la facultad de la percepción en los mundos superiores pero en mayor escala que lo que fue en el pasado porque estará en conexión con el sistema nervioso voluntario y bajo el control de su voluntad. A través de esta facultad de percepción todas las avenidas del conocimiento le serán abiertas teniendo en su servicio el modo de adquirir información comparado con que todos los otros métodos de investigación son juego de niños.


El despertar de estos órganos es llevado a cabo por entrenamiento esotérico como sigue: en la mayoría de la gente, la mayor parte de la fuerza sexual que legítimamente puede ser usada a través de los órganos generadores es gastada para la gratificación de sus sentidos. Cuando el aspirante a la vida superior comienza a refrenar esos excesos y a dedicar su atención a pensamientos y esfuerzos espirituales, la fuerza sexual no utilizada comienza a ascender subiendo en volumen cada vez mayor atravesando el corazón y la laringe o la espina dorsal y la laringe o ambos, y luego pasando directamente entre el cuerpo pituitario y la glándula pineal hacia el punto de la raíz de la nariz donde el espíritu tiene su asiento. Estas corrientes, no importa cuan grandes sean, deben ser cultivadas en gran extensión antes de que el verdadero entrenamiento esotérico pueda comenzar. Este no es solamente un paso necesario sino un prerequisito para un buen trabajo consciente en los mundos internos. Una vida moral dedicada a pensamientos espirituales debe ser vivida por el aspirante por cierto tiempo antes de ser posible comenzar el trabajo que le dará el principio del conocimiento del dominio suprafísico y le permita llegar a ser, en el sentido más cierto, un ayudante de la humanidad.


Cuando el candidato ha vivido ese tipo de vida por un tiempo suficiente como para establecer la corriente de fuerza espiritual y es encontrado merecedor y califica para recibir las instrucciones esotéricas, le es enseñado cierta clase de ejercicios para poner el cuerpo pituitario en vibración. Esa vibración hace que el cuerpo pituitario choque sobre la línea de fuerza mas cercana y la desvíe suavemente, la que a su vez choca sobre la línea próxima a ella y así el proceso continua hasta que la fuerza de la vibración ha sido consumida.


Cuando las líneas de fuerza han sido desviadas lo suficiente como para alcanzar la glándula pineal, el objeto se ha completado: en la distancia entre ambos órganos se ha hecho un puente. Este es el puente entre el mundo de los sentidos y el mundo del deseo. Entonces es cuando verdaderamente el hombre se convierte en clarividente, capaz de dirigir su mirada hacia donde desee. Los objetos sólidos se ven por dentro y por fuera. Solidez y espacio, mientras los obstáculos para la observación han cesado de existir.


Aun no es un clarividente entrenado pero si un clarividente voluntario. La suya es una facultad muy diferente a la que posee el médium. La persona en la cual se ha construido este puente, esta siempre en seguro contacto con los mundos internos y la conexión es hecha y rota por su propia voluntad. Por grados, el observador aprende a controlar la vibración del cuerpo pituitario de manera que le permite hacer contacto con cualquiera de las regiones de los mundos internos que el desee visitar. La facultad está completamente bajo el control de su voluntad. No es necesario para el entrar en trance o hacer cualquier cosa anormal para levantar su consciencia hasta el mundo del deseo El simplemente desea ver y ve.


Habiendo logrado esta facultad, sin embargo el neófito debe aprender como interpretar lo que ve en el inundo del deseo. Muchos creen que al llegar a ser un clarividente toda la verdad estará a su alcance y que al "ver" puede "conocer todo lo relacionado" con los mundos superiores. Esto un grave error. Sabemos que aquellos de nosotros que hemos sido capaces de ver cosas físicas alrededor nuestro en el mundo físico durante toda nuestra vida, estamos lejos de tener un conocimiento universal de ellas. Se requiere mucho estudio y aplicación para conocer siquiera una mínima parte de las cosas físicas que manejamos a diario.


En el mundo físico los objetos son densos, sólidos, y no cambian en un abrir y cerrar de ojos. En el mundo del deseo estos cambian de la manera mas errática. Esta es la fuente de una confusión sin fin para el clarividente involuntario y aún para el neófito que entre bajo la dirección de un maestro. Las enseñanzas que el neófito recibe, pronto lo llevarán a un punto donde el pueda percibir la vida que causa los cambios en la forma, y conociéndole por lo que son, a pesar de todos los posibles cambios.


Por eso los clarividentes deben ser entrenados antes de que sus observaciones sean de algún valor verdadero y mientras mas eficientes se conviertan, mas modestos serán para decir lo que vean; y mientras mas difieran de la versión de los otros, conocerán cuan mucho les falta por aprender, realizando lo poco que un simple investigador puede abarcar de todos los detalles incidentales a sus investigaciones.


Esto también cuenta para las versiones variadas sobre los mundos superiores que son para la gente superficial un argumento en contra de la existencia de esos mundos. Ellos argumentan que si esos mundos existen, los investigadores tienen necesariamente que hacer descripciones idénticas. Pero así como en el mundo físico, si veinte personas hacen descripciones de una ciudad, se originarían veinte versiones diferentes, teniendo cada una su propia peculiaridad de mirar las cosas, y pueden describir lo que ven únicamente desde su punto de vista. Sus relatos pueden diferir de uno a otro aunque todos pueden ser igualmente confiables desde el punto de vista de cada observador.


Además hay otra distinción importante que hacer. El poder que le permite a uno percibir los objetos de un mundo, no es idéntico al poder que se da para entrar y funcionar en el. El clarividente voluntario, aunque puede haber recibido algún entrenamiento, y puede distinguir lo real de lo falso, en el mundo del deseo, está prácticamente en la misma relación como el prisionero detrás de las rejas mirando el mundo exterior, que solo lo ve sin poder funcionar en el. Luego, a su debido tiempo, le serán dados al aspirante los ejercicios necesarios para proveerle un vehículo en el cual pueda funcionar en los mundos internos de una manera perfecta de consciencia propia.


La facultad de clarividencia indica una floja conexión entre el cuerpo vital y el cuerpo de deseos. Durante las épocas de la historia de nuestra tierra, en la que todos los hombres eran clarividentes involuntarios, esta floja conexion era la que los hacía así. Desde esa época el cuerpo vital se ha ido uniendo más firmemente con el cuerpo denso en la mayoría de la gente, pero en los más sensitivos está flojo. Esta flojedad es la que hace la diferencia entre el hombre psíquico y el hombre ordinario, que está inconsciente de todo menos del contacto de las vibraciones de sus cinco sentidos. Todos los seres humanos tienen que pasar por este período de estrecha conexión de los vehículos y experimentar las limitaciones consecuentes de la conciencia.


Hay dos clases de sensitivos; los que no han entrado totalmente en la materia (como las razas menos desarrolladas y aquellos que han practicado la endogamia) y los que están en la vanguardia de la evolución. Los últimos están emergiendo de la materialidad extrema y están divididos en dos clases: voluntarios e involuntarios.


Cuando la conexión entre el cuerpo denso y el cuerpo vital está un tanto floja, el individuo puede ser un sensitivo a las vibraciones espirituales y si es positivo podrá por su propia voluntad desarrollar sus facultades espirituales, vivir una vida espiritual y a su tiempo recibir las enseñanzas necesarias para convertirse en un clarividente entrenado, y dueño de su facultad en todo momento, libre de ejercerla cuando quiera y desee.


Si una persona tiene esta suave flojedad entre el cuerpo denso y el cuerpo vital y es de un temperamento negativo, está expuesto a ser presa de los espíritus desencarnados como el médium.


Cuando la conexión entre el cuerpo físico y el vital está muy floja, de manera que pueda ser removida, y el hombre es positivo, puede convertirse en un auxiliar invisible capaz de tomar los dos éteres superiores de su cuerpo denso a voluntad y usarlos como vehículos para la percepción de sentidos y memoria. Entonces funcionará conscientemente en el mundo espiritual trayendo una recolección de todas las cosas que hizo allí de manera que al dejar su cuerpo en las noches, comienza su trabajo en los mundos invisibles de una manera totalmente consciente como lo hacemos al despertar y llevar a cabo nuestras tareas mundanas.


Cuando una persona tiene esta floja conexión entre el cuerpo vital y el cuerpo denso y es una persona de temperamento negativo, las entidades errabundas que están buscando manifestarse aquí, pueden retirar su cuerpo vital a través del vaso y temporalmente usar el éter de que está compuesto para materializar formas espirituales y luego regresan el éter al médium cuando la sesión termina.


Como el cuerpo vital es el vehículo a través del cual se especializan las corrientes solares que nos dan vitalidad, el cuerpo del médium al momento de materialización, algunas veces se encoge a la mitad de su tamaño normal porque ha sido privado del principio vitalizante. Su carne se hace blanda y la chispa de la vida arde muy débil. Al terminar la sesión el médium es despertado a su consciencia normal y experimenta una terrible sensación de cansancio.


El gran peligro a la mediumnidad ha sido tratado en detalle en otros escritos rosacruces. Basta decir que es extremadamente dañino para cualquier individuo permitir convertirse tan negativo que sus vehículos y facultades puedan ser tomadas por entidades desencarnadas que es lo que ocurre cuando un médium está "trabajando". La entidad puede ejercer su control sobre el individuo hasta el punto donde el individuo no tenga otra alternativa que vivir solo la vida que disponga tal entidad. Este control puede continuar durante la vida del individuo hasta después de la muerte, cuando su cuerpo de deseos puede ser expropiado por la entidad, es extremadamente difícil zafarse de estas entidades una vez que esto ha ocurrido.


En adición a estos varios tipos de clarividencia, todos los niños son clarividentes por lo menos durante su primer año de vida. El tiempo que dure su facultad depende de su espiritualidad y también del ambiente, porque muchos niños comunican todo lo que ven a los mayores y su facultad de clarividencia es afectada por su actitud. Frecuentemente los niños son ridiculizados por decir cosas que los mayores creen son el resultado de su "imaginación" y pronto aprenden a callarse las escenas que engendran tal ridículo o al menos las reservan para sí.


Así vemos que ambas clarividencias existen (positiva y negativa) y que solo a través de la positiva el individuo puede correctamente ver e investigar en los mundos internos y alcanzar el sendero de la evolución. La negativa no puede ser contada como una herramienta confiable de investigación, a menudo causa situaciones altamente desagradables con control personal de origen exterior causando por lo menos una regresión en la evolución entre la gente del mundo occidental en el individuo en cuestión.