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lunes, 4 de febrero de 2019

El Nirvana de Buda y el Cristianismo Gnóstico

Hacia la unidad en todo

A primera vista, tras observar los credos de estos dos caminos interiores, nota muchos puntos de divergencia. El camino que manifiestan es muy diferente. No solo difieren con respecto a los lugares de culto (el templo y la estupa), sino también en sus prácticas y métodos de vida. También, desde el punto de vista lingüístico, sus objetivos evocan sentimientos encontrados porque el Camino de Salvación Cristiano Gnóstico es un proceso de fusión de la Chispa Divina en el buscador con el Fuego de Amor Divino, mientras que el camino del Budista lleva a la extinción progresiva de la llama de vida personal –en el anonimato– que a menudo se interpreta como alcanzar “la nada” (en sánscrito: Nirvana). Sin embargo, tras un análisis más detenido, se puede reconocer, en medio de estas diferencias, sus grandes similitudes.
Para el cristianismo gnóstico, representado por la Rosacruz Áurea, los templos son puntos de encuentro espirituales donde se producen acontecimientos especiales. El silencio es una característica esencial, como la Cruz y la Rosa, que son símbolos de la vida crística, como la Luz, que todo lo llena y que representa el bien absoluto. Estos templos son focos especiales de fuerza espiritual, lugares de curación y renovación del Alma y, por lo tanto, de todo el ser humano.

Autoiniciación y amor

El Camino de Iniciación dentro de una Escuela Espiritual se desarrolla esencialmente por medio de la autoiniciación, a través de varias etapas de auto conocimiento, que conducen continuamente a mayores niveles de conciencia. El objetivo es disolver paulatinamente las estructuras cristalizadas del ego y los patrones y doctrinas de las que nos vamos haciendo conscientes. Este proceso tiene lugar cuando nos orientamos en la Chispa Divina interior. Es un camino de iniciación que está soportado por el campo de fuerza espiritual, pero que sigue siendo un trabajo individual, basado en el autoconocimiento. A través de este proceso paulatino, la sabiduría termina por abarcar tanto la vieja personalidad como el campo de fuerza al servicio de la humanidad. El autoconocimiento se transforma en conocimiento universal. El Amor que es paciente, amable, duradero, que aguanta todo y que todo lo puede, surge entonces de la verdadera compasión y del verdadero amor impersonal[1].
La otra forma de amor, el amor personal que usualmente viene acompañado del afán de supervivencia, los apegos y temores, poco a poco se transforma y da lugar a un amor impersonal, la Gnosis, la unión de los opuestos, la experiencia real del infinito, donde se encuentra la única fuente de la verdad que todo lo une, y por consiguiente lo es todo.

Nueva conducta de vida y transformación.

La transformación, la transfiguración, renueva al hombre. Su alma natural, con todas sus pasiones, cambia progresivamente a través del discernimiento. Esto da espacio al desarrollo de un alma nueva, el alma espíritu, con una inteligencia propia cuyo medio de conocimiento es la verdadera intuición.
El camino del budista es también un camino continuo de autoconocimiento. Al igual que en la Escuela Espiritual de la Rosacruz Áurea, este camino puede ser recorrido por hombres y mujeres por igual. Buda mismo fundó monasterios para monjas después de su iluminación.
La meditación como método esencial para la salvación se encuentra en ambas formas del budismo: el Theravada (“Hinayana”) – la forma más antigua del budismo – y el Mahayana con sus escuelas, por ejemplo el Vajrayana. En la tradición cristiana, la meditación se conoce como “práctica espiritual”, como “mente despejada” y ha sido empleada especialmente por los místicos. La meditación, como método espiritual, es multicultural y su práctica es variada. Por ejemplo, aunque el objetivo de sumergirse en el silencio o la “nada” es el mismo, la meditación budista de Vipassana es diferente a la “clara orientación” de la que se habla en la Rosacruz Áurea.
El Theravadin se basa exclusivamente en los discursos de Buda encontrados en el Canon Pāli (Tipitaka) y registrados en el 3ersiglo antes de la era cristiana. Posteriormente, el Budismo Mahayana también usa otras escrituras, como el Heart Sutra, el Lotus Sutra, el Diamond Sutra y los Sutras de la Tierra Pura.
Buda proclamó “Las Cuatro Verdades Nobles” sobre la realidad del sufrimiento, sus causas, cómo evitarlo en el futuro y el logro de la felicidad mediante la práctica del “Noble Camino Óctuple”. Con respecto a la forma básica de vida, la doctrina budista se parece mucho a la forma de salvación gnóstico-cristiana. El cofundador de la Escuela Espiritual, Jan van Rijckenborgh, enfatiza que no es suficiente con solo mantener una forma de pensar, una “cierta moralidad” o una cierta creencia, sino que el camino abarca los tres aspectos y también sus consecuencias[2]. En un sentido práctico, esto significa evitar alimentos de origen animal, tabaco, alcohol y otros narcóticos, sin mencionar ciertas pautas morales y espirituales que se hacen evidentes en el curso del progreso en el camino.
Buda recomendó explícitamente la observancia de las cinco “silas”, es decir, no matar, no robar, no romper el matrimonio, no mentir y no beber bebidas tóxicas. Además, los monjes y las monjas se comprometían a mantener la castidad y la pobreza[3].

Visión

De acuerdo con las enseñanzas de Buda y la Filosofía Universal de la Rosacruz Áurea, el punto de partida del camino es el reconocimiento del error fundamental en el que el hombre común se encuentra en su vida cotidiana. Sin ningún esfuerzo por despertar, todo lo que queda es ilusión, desilusión, sufrimiento, enfermedad y, finalmente, la muerte. El reconocer las vueltas infinitas de la rueda del nacimiento y de la muerte, o Saṃsara, así como el apego inútil al mundo de la dialéctica, son conceptos compartidos por ambas enseñanzas. Y todo ello trata de la salvación. El gran filósofo de Mahāyāna, Nāgārjuna (siglo II DC)[4], declaró que este mundo estaba completamente vacío; que solo la verdad eterna era real. Solo el conocimiento profundo (Gnosis) es real, el Nibbana (Nirvana). Lo real es donde ya no hay ilusión, solo claridad perfecta, luz perfecta, como diría el gnóstico, una luz que no es la luz que conocemos. Nibbana (Nirvana) no es un lugar, no es el paraíso, no es el más allá, no es el cielo, no es “la nada”, es lo “último”. Es sin causa (animitta), sin diferenciación (ekalakṣane).
El pensamiento cotidiano no puede responder a la pregunta de si el mundo divino-espiritual del Cristianismo Gnóstico y el nibbana son lo mismo. La especulación siempre es posible. El punto de partida, sin embargo, es el mismo en ambas enseñanzas, a saber, el anhelo por la liberación del sufrimiento terrenal, combinado con la idea de que ello es posible.
Nagarjuna enfatiza que la percepción real no se puede expresar verbalmente. El escepticismo hacia el lenguaje con respecto a la capacidad de afirmar cualquier cosa sobre el Último, o, en términos gnósticos, la “Rosa”, la luz de Cristo, es también compartido por los dos caminos espirituales. La verdad más elevada y absoluta no puede ser pronunciada; Uno solo se puede aproximar a ella con ayuda de “la verdad relativa del mundo”. La doctrina de las dos verdades ya contenidas en el Canon Pali también se encuentra en las enseñanzas de la Rosacruz Áurea. Claramente, se hace una distinción entre el conocimiento de la mente y el conocimiento que “nace del corazón”, el conocimiento del “nuevo hombre que ha de venir”[5].
Solo la verdadera intuición reconoce la verdad, como lo expresa el budismo zen: “El dedo que apunta a la Luna no es la Luna”.
En el corazón-sutra del budismo Mahayana se da un mantra de lo más perspicaz:
tadyathā gate gate pāragate pārasamgate bodhi svāhā! (me voy, voy, me voy a la otra orilla del río… y habiendo llegado al otro lado, – ¡Me despierto! – aaaah!)[6]
Cuando un monje o monja budista se encuentra en la “postura de observador” constante durante la meditación, se produce el desprendimiento, el “momento de dar fruto” (Maggaphala). Crea una “ruptura con el mundo”. Exactamente lo mismo ocurre en el camino de iniciación gnóstico-cristiano. El gnóstico permanece en el mundo, pero no es del mundo. Debido al creciente cambio en la conciencia, su relación con el mundo y los demás seres humanos cambia.

[1]1 Cor. 13: 4, 7
[2] Jan van Rijckenborgh: Enseñanza elemental de la Rosacruz moderna, capítulo 18, Fundación Rosacruz
[3]Helmuth von Glasenapp: Einleitung, in: Reden des Buddha (Las conversaciones de Buda), Aus dem Palikanon übersetzt von Ilse-Lore Gunsser, Stuttgart 1976, S. 4
[4]https://de.wikipedia.org/wiki/Nagarjuna
[5]Jan van Rijckenborgh: El hombre nuevo, Fundación Rosacruz, 1ª parte, capítulo 1-3
[6]https://de.wikisource.org/wiki/Herz-Sutra.

jueves, 6 de diciembre de 2018

Libro: Apolonio de Tiana – Vida y Obra de un Iniciado

En el centro de esta novela, encontramos la figura legendaria de Apolonio de Tiana, que vivió en el siglo I d. de Cristo como filósofo y predicador itinerante.
La descripción de la vida de este hombre, su avance hacia iniciaciones cada vez más profundas y actos cada vez más elevados, su ‘peregrinaje por el Zodiaco’ nos muestran a Apolonio como el revelador de la suprema humanidad.
El trasfondo histórico lo conforman los cultos mistéricos de Asia Menor, Egipto, la India, Grecia y Roma, descritos con gran viveza y fascinación.

Más información: Fundación Rosacruz

lunes, 20 de agosto de 2018

Libro: Geometría Sagrada. Bases Naturales, Científicas y Pitagóricas

En esta ocasión les recomendamos esta obra sobre el interesante tema de la geometría sagrada. Su autor, Jesús Zatón, licenciado en Bellas Artes, y miembro del Lectorium Roscrucianum.

La Geometría Sagrada, como expresión del Plan Divino manifestado en el mundo físico, busca descifrar el lenguaje común a través del cual se expresa el macrocosmos y el microcosmos.

viernes, 25 de enero de 2013

CENTROS DE CONFERENCIAS DEL LECTORIUM ROSICRUCIANUM


A lo largo de la historia podemos ver grandes construcciones asociadas a religiones y cultos espirituales como las pirámides de Egipto, templos en la India, Mesopotamia, Grecia, catedrales góticas, etc. Pero en la actualidad siguen construyéndose espacios sagrados, como por ejemplo los grandes templos masónicos en muchos países.

Les propongo ver este video y apreciar la belleza arquitectónica, con gran simbolismo espiritual, de los Centros de Conferencias del Lectorium Rosicrucianum de varios países.

Como podrán ver estas construcciones combinan sabiamente elementos de la arquitectura local del lugar donde se erigen, interesantes innovaciones de arquitectura moderna, así como un bello simbolismo, más implícito que explicito. Podríamos decir que esta organización construye sus edificaciones como una suerte de moderna arquitectura sagrada.

sábado, 23 de junio de 2012

La Llamada de la Fraternidad Rosacruz. Cuatro Siglos de Tradición Viva

"La Llamada de la Fraternidad Rosacruz. Cuatro Siglos de Tradición Viva."

Libro que trata la historia de la Rosacruz en todas sus manifestaciones, compilada con fuentes objetivas y desarrolladas cronológicamente; movimientos, ideologías, etc. Toda la información sobre los movimientos rosacruces, tanto clásicos como modernos con sus personajes importantes y momentos de su historia.  Aporta algunas cosas interesante, pocas novedades, y hay que indicar, muy caro. En cualquier caso, teniendo en cuenta que cada vez se editan más libros sobre la tradición esotérica, es que lo reseñamos en este blog.


ISBN: 84-87055-37-0 (Cod.:6128)
Páginas: 112
Medidas: 15 x 21 cm