Mensaje del Equinoccio – Marzo 2018
Cómo y Porqué
Extracto de “Cómo y Porqué” de Paul
Foster Case. El texto completo en ingles está disponible en: The Lantern
Anthologies, Vol. I (Antologías de La Linterna, Vol. I) en la librería
en línea en www.bota.org.
“Hacia cualquier parte que miramos, vemos
que ocurren cosas que nos hacen preguntarnos porqué suceden, pero antes
de que podamos descubrir porqué, debemos ser lo suficientemente
pacientes para descubrir cómo. Nuestro objetivo en el estudio del
ocultismo práctico no es tanto descubrir los motivos ocultos que animan
al Poder de la Vida Infinito, sino la comprensión de la secuencia de
causa y efecto que nos permitirá entrar conscientemente a la cooperación
con la autoexpresión de ese poder. …Tenemos una mejor oportunidad de
saber “cómo” porque en esa dirección nuestra búsqueda se ocupa de la
forma en que el Poder de la Vida opera sus manifestaciones finitas.
Entonces,
nuestra búsqueda es de la secuencia verdadera de causa y efecto.
…incluso es posible que expandamos nuestra consciencia de tal manera que
dejemos atrás las limitaciones de nuestra actual personalidad y
lleguemos a una etapa de realización en donde podamos ver algunas cosas
como las ve el Infinito.
…Entonces debemos vivir la vida que hace que
los pensamientos, palabras y acciones correspondan a lo que sabemos
respecto al “cómo”. Mientras mayor éxito tengamos para lograr esto, nos
acercamos más al punto de vista de la Consciencia Infinita. Finalmente
alcanzamos esa meta… “la Piedra del Sabio,” o “la Quintaesencia.”
Entonces, y solamente entonces, sabemos al fin al menos una parte del
“porqué”.
Incluso entonces no podemos decirlo a nadie más. El secreto
no se captura en la red del pensamiento. No se puede poner en palabras.
Quienes saben indican el Sendero para que otros, al aprender “cómo”,
puedan finalmente descubrir ellos mismos “porqué”. Los grandes videntes
también están de acuerdo en que el único planteamiento para una
explicación razonable del “porqué” del universo es un desarrollo de esta
idea:
EL ESPÍRITU ENTRA EN LA MANIFESTACIÓN PARA REALIZAR SUS INFINITAS POSIBILIDADES.
En
el curso del proceso inmemorial… El Hombre llega a la existencia. El
Hombre, a través de quien el Espíritu Supremo regresa a Sí Mismo, se
descubre a Sí mismo, se da cuenta de Sí mismo. Porque el Hombre es la
Palabra hecha Carne; el Hombre es aquello cuyo inicio es la Puerta
Abierta de la Gran Madre, enviando el Aliento de la Vida; el Hombre es
aquello cuyo destino final es la unión con la Gran Cabeza Blanca, la
Voluntad Primaria, cuyo símbolo resplandeciente es el sol de vida y luz.
En
su juventud, el alma siempre ve hacia adelante, siempre espera algo del
futuro, siempre mira hacia el Más Allá. Cuando el alma ha obtenido
experiencia, mira hacia el lado opuesto. Por medio de esto se puede
reconocer al alma antigua entre los seres humanos. Sabe que la meta
puede alcanzarse desandando lo andado. Esta es la doctrina del retorno
expuesta por el sabio chino Lao Tze.
Este es el significado de ese
dicho sabio de que la mente del Hombre hace recuperaciones, no
descubrimientos. Este es el sendero del Hombre, que asciende desde la
multiplicidad de la apariencia externa a la unicidad del Origen Único, y
al ascender aprende que todos los poderes y posesiones que buscó tan
ansiosamente fuera de sí mismo, eran ya suyos todo el tiempo: los
estados reales de su propia naturaleza esencial. Los ocultistas saben
que el nombre mismo Adán, el término hebreo genérico para el Hombre,
proclama místicamente la redención final de toda la humanidad.
Así,
Jesús, cuyo nombre significa: “La naturaleza de la Realidad es liberar,”
se distinguió de otros maestros por su entendimiento claro de la
dignidad y el poder del espíritu humano, el Poder de la Vida del Hombre.
Se llamó a sí mismo el Hijo del Hombre, y declaró explícitamente que
sus propios poderes y logros fueron la consecuencia directa de ser el
Hijo del Hombre.
El propósito de la Gran Obra es efectuar la
liberación de la humanidad. Quienes nos llamamos Constructores estamos
convencidos de que debemos comenzar con nosotros mismos. La meta que
buscamos es el logro de la Sabiduría Verdadera y la Felicidad Perfecta.
El método mediante el cual abordamos este método es hacer la Palabra que
está en nuestras bocas y en nuestros corazones. Para hacer la Palabra,
debemos conocerla. Para conocerla, debemos aprender la secuencia de
causa y efecto que constituye la Ley de la operación de la expresión de
sí misma de la Palabra.
La revelación de esa Ley, a través de la
ciencia de las correspondencias, es uno de los propósitos de nuestro
plan de estudios. Sin embargo, nunca debemos olvidar que ni los
maestros, ni los libros, ni el Tarot, ni ningún otro recurso o
entrenamiento, puede darnos esta revelación. Ellos son solamente
recursos diversos para producir la Gnosis de la Gran Profundidad de la
Sabiduría, y esa Gran Profundidad está dentro de nosotros. Tampoco puede
estar completo nuestro entendimiento de la Ley a menos que hagamos lo
que sabemos ahora. No somos solamente metafísicos, ni meros filósofos
ocultos. Somos ocultistas prácticos, y la medida de nuestro logro no es
pensar ni hablar, sino hacer.
Debido a que incluso un ligero
conocimiento de la Ley muestra que la tendencia de la corriente de la
Vida va hacia la expresión de sí misma, buscamos aplicar el conocimiento
de las fases particulares de la Ley para efectuar nuestra liberación de
la esclavitud de las circunstancias. Utilizamos deliberadamente los
poderes ocultos para obtener nuestra libertad.
Si no podemos
liberarnos, ¿cómo haremos algo para liberar al mundo? Mientras
permanezcamos en la esclavitud, todas esas habladurías grandiosas sobre
nuestra participación en la Gran Obra es una pérdida de aliento
megalómana… la Palabra está en nuestras bocas y en nuestros corazones
para que la hagamos. Permitir que nuestro conocimiento oculto permanezca
inoperante es el peor de los errores.
Seamos hacedores de la Palabra y su poder nos hará centros radiantes de “la Luz que ilumina a todos los hombres”.
Fraternalmente en L.V.X.
Builders of the Adytum