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martes, 6 de noviembre de 2018

EL CORAZON ES UNA ANOMALIA


  Ninguna lección, aunque su verdad pueda fundarse superficialmente, es de valor real como principio activo de la vida hasta que el corazón la haya aprendido por la aspiración y la amargura, y la lección que el hombre debe aprender así, es que lo que no beneficia a todos, no beneficia realmente a nadie. Durante cerca de 2000 años hemos convenido con los sabios en que debemos gobernar y obrar en nuestra vida de acuerdo con la máxima "devolved bien por mal" . El corazón pide benevolencia y amor, pero la Razón pide beligerancia y medidas punitorias, si no como venganza, como medio de prevenir una repetición de hostilidades. Este divorcio entre el corazón y la cabeza es el que impide el crecimiento del verdadero sentimiento de Fraternidad Universal y la adopción de las enseñanzas de Cristo: el Señor del Amor.
  La mente es el foco a través del cual percibe el Ego el mundo material. Como instrumento para la adquisición del conocimiento en ese dominio, la mente es inestimable; pero cuando se arroga el papel de dictador de la conducta del hombre para con el hombre, sería igual como si los lentes dijeran al astrónomo que estuviera fotografiando al Sol a través de un telescopio: "Estamos mal enfocados. No estamos mirando bien al Sol. No creemos que sea bueno fotografiar al Sol; preferimos que fotografies a Júpiter. Los rayos del Sol nos calientan demasiado y pueden dañarnos".
  Si el astrónomo emplea su voluntad y enfoca el telescopio como desea, diciendo a los lentes que solo se ocupen de transmitir los rayos que reciban, dejándole a él los resultados, la obra se efectuará debidamente; pero si los lentes tuvieran una voluntad más fuerte y el mecanismo del telescopio estuviera ligado a ellos, el astrónomo se vería seriamente cohibido y tendría que luchar para mantener el instrumento en debida forma, y el inevitable resultado sería que las imágenes saldrían borrosas, pequeñas o de ningún valor.
  Así sucede con el Ego. Trabaja con un triple cuerpo, que gobierna o que debería gobernar a través de la mente. Pero es triste decirlo: este cuerpo tiene una voluntad propia y es ayudado muy a menudo por la mente, frustrando así los propósitos del Ego.
  Esta "voluntad inferior" antagónica es la expresión de la parte superior del cuerpo de deseos. Cuando tuvo lugar la división del Sol, la Luna y la Tierra, la porción más avanzada de la humanidad naciente experimentó una división en el cuerpo de deseos, en dos partes: la superior y la inferior. El resto de la humanidad sufrió una división semejante en la primera parte de la Época Atlante.
  Esta parte superior del cuerpo de deseos se convirtió en una especie de alma- animal. Construyó el sistema nervioso cerebro-espinal y los músculos voluntarios, dominando por ese medio la parte inferior del triple cuerpo hasta que el eslabón de la mente fue agregado. Entonces la mente "se unió" a esa alma animal y se hizo co-regente.
  La mente está, pues, limitada por los deseos; está sumergida en la egoísta naturaleza inferior, haciendo difícil que el espíritu pueda gobernar el cuerpo. El foco, la mente, que debería aliarse a la naturaleza superior, está unida a la naturaleza inferior: esclava del deseo.
  La ley de las religiones de raza se dio para emancipar al intelecto del deseo. El "temor de Dios" fue puesto frente a los "deseos de la carne". Sin embargo, esto no bastaba para permitir el dominio del cuerpo, y asegurarse su cooperación voluntaria. Fue necesario que el espíritu encontrara en el cuerpo otro punto de apoyo, que no estuviera bajo el dominio del cuerpo de deseos. Todos los músculos son expresiones del cuerpo de deseos y forman un camino directo hasta el punto principal donde la mente traidora está pronta para reunirse al deseo y reinar suprema.
  Si los Estados Unidos estuvieran en guerra con Francia no desembarcarían sus tropas en Inglaterra, esperando así subyugar a Francia, sino que desembarcarían a sus soldados directamente en Francia para que lucharan allí.
  Como general sabio, el Ego sigue una conducta análoga. No comienza su campaña adquiriendo dominio sobre alguna de las glándulas, pues estas son expresiones del cuerpo vital y le es imposible adquirir dominio sobre los músculos voluntarios que están muy bien defendidos por el enemigo. El sistema muscular involuntario, que está bajo la dirección del sistema nervioso simpático, sería también inútil para ese objeto. El Ego debe conseguir un contacto más directo con el sistema nervioso cerebro-espinal. Para hacer esto y conseguirse una base de operaciones en el mismo campo enemigo, domina un músculo que es involuntario y que, no obstante, está relacionado con el sistema nervioso voluntario. Tal músculo es el corazón.
  Hemos ya hablado anteriormente do las dos clases de músculos:voluntarios e involuntarios. Estos últimos están estriados en sentido longitudinal y están relacionados con las funciones que no están bajo el dominio de la voluntad, como la digestión, respiración, excreción, etc. Los músculos voluntarios son los que están dominados por la voluntad por medio del sistema nervioso voluntario, como los músculos de la mano y de los brazos. Esos músculos están estriados longitudinalmente y al través o cruzados. Lo indicado es cierto en todos los músculos, menos el corazón, que es un músculo involuntario. Ordinariamente no podemos dominar la circulación. En condiciones normales, la cantidad de latidos del corazón es fija y, sin embargo, para confusión de los fisiólogos, el corazón está también estriado de través, como si fuera un músculo voluntario. Es el único órgano del cuerpo que exhibo esa peculiaridad; pero, como la esfinge, rehusa dar una compensación que resuelva el enigma a los científicos materialistas El ocultista puede encontrar fácilmente la contestación en la memoria de la Naturaleza . De esa fu en te sabe que cuando el Ego buscó por vez primera el hacerse fuerte en el corazón, éste estaba estriado sólo longitudinalmente lo mismo que cualquier otro músculo involuntario; pero conforme el Ego fue adquiriendo más y más dominio sobre el corazón, fueron desarrollándose gradualmente las fibras cruzadas. No son ni tan numerosas ni tan definidas como los músculos que están bajo el pleno dominio del cuerpo de deseos; pero, conforme los principios altruísticos de amor y fraternidad vayan vigorizándose, y cuando gradualmente sobrepasen a la razón, que está basada en el deseo, esas fibras transversales se irán haciendo más y más numerosas y más marcadas.
  Como indicamos anteriormente, el átomo-simiente del cuerpo denso está situado en el corazón, al que abandona al ocurrir la muerte. La obra activa del Ego está en la sangre.
  Ahora bien, si exceptuamos a los pulmones, el corazón es el único órgano del cuerpo a través del cual pasa la sangre en cada ciclo.
  La sangre es la expresión más elevada del cuerpo vital, porque nutre a todo el organismo físico. Es también, en cierto sentido, el vehículo de la memoria subconsciente que está en contacto con la memoria de la Naturaleza, situada en la división más elevada de la Región Etérica. La sangre es la que lleva los recuerdos de la vida de los antecesores a los descendientes durante generaciones cuando es una sangre común, como la que se produce por la endogamia.
  Hay en la cabeza tres puntos, cada uno de los cuales es el asiento particular de cada uno de los tres aspectos del espíritu (véase el diagrama 17), teniendo el segundo y tercer aspectos puntos de sostén secundarios. 



  El cuerpo de deseos es la expresión pervertida del Ego. Convierte la "individualidad" del espíritu en "egoísmo".1 La individualidad no busca lo suyo a expensas de los demás. El egoísmo busca la adquisición sin tener en cuenta a los demás. El asiento del Espíritu Humano es primariamente la glándula pineal y secundariamente el cerebro y el sistema cerebro-espinal, que domina a los músculos voluntarios.
  El amor y la unidad en el Mundo del Espíritu de Vida encuentra su expresión material en el pasivo, inerte e insensible esqueleto del cuerpo denso, que es el obediente instrumento de los otros cuerpos, pero que tiene el poder de actuar por propia iniciativa. El Espíritu Divino tiene su fortaleza en el impenetrable punto de la raíz de la nariz.
  En realidad, no hay más que un solo espíritu: el Ego; pero, mirándolo desde el Mundo Físico, se refracta en tres aspectos, que obran en la forma indicada.
  Conforme la sangre pasa por el corazón, ciclo tras ciclo, hora tras hora, toda la vida, graba los recuerdos que lleva sobre los átomos- simientes, mientras están aquellos aún frescos, haciendo así un archivo fidelísimo de la vida que se imprimirá después indeleblemente sobre el alma en su existencia post -mortem. Está siempre en estrecho contacto con el espíritu de vida, el espíritu del amor y de la unidad; por lo tanto, el corazón es el foco del amor altruista.
  Conforme esos recuerdos pasan al Mundo del Espíritu de Vida, en el que se encuentra la verdadera memoria de la Naturaleza, no pasan a través de los sentidos físicos inferiores, sino directamente a través del cuarto éter contenido en el aire que respiramos.
  En el mundo del Espíritu de Vida este espíritu puede ver mucho más claramente que en los mundos más densos. En su elevado hogar está en contacto con la Sabiduría Cósmica, y en cualquier situación sabe inmediatamente lo que hay que hacer y envía su mensaje de acción hacia el corazón, que instantáneamente lo retransmite al cerebro por medio del nervio pneumogástrico, resultando así las "primeras impresiones", los impulsos intuitivos, que son siempre buenos, porque emanan directamente de la fuente de la Sabiduría y del Amor Cósmicos.
  Esto se efectúa tan rápidamente que el corazón tiene tiempo de guiarlo antes de que la razón inferior tenga tiempo "para considerar la situación", por así decirlo. Se cree que el hombre "piensa en su corazón", y es cierto porque "así es él". El hombre es inherentemente un espíritu virginal, bueno, noble y verdadero en cualquier aspecto. Todo lo que no es bueno es de su naturaleza inferior, que es la reflexión ilusoria del Ego. El espíritu virginal está dando siempre sabios consejos. Si pudiéramos solamente seguir los impulsos del corazón - el primer pensamiento - La Fraternidad Universal sería realizada ahora mismo.
  Pero éste es, precisamente, el punto en el que comienzan las complicaciones. Después del buen consejo dado por la primera impresión, el cerebro comienza a razonar, con el resultado de que, en la gran mayoría de los casos, domina al corazón. El telescopio arregla su propio foco y apunta adonde él quiere, a pesar del astrónomo. La mente y el cuerpo de deseos frustran los designios del espíritu, tomando ellos la dirección y, como carecen de la sabiduría del espíritu y el cuerpo, sufren las consecuencias.
  Los fisiólogos notan que ciertas áreas del cerebro están dedicadas a determinadas actividades mentales, y los frenólogos han llevado esa rama de la ciencia aún más allá. Además se sabe que el pensamiento destruye tejidos nerviosos. Esto, así como cualquier otro desgaste del cuerpo, es restaurado por la sangre. Cuando el corazón se convierta en músculo voluntario, la circulación de la sangre quedará completamente bajo el dominio del unificante espíritu de vida - el Espíritu del Amor - , quien entonces tendrá el poder de impedir que la sangre afluya a esas partes del cerebro dedicadas a propósitos egoístas, siendo que esos centros mentales se irán atrofiando gradualmente.
  Por otro lado, le será posible a dicho espíritu el aumentar la sangre cuando las actividades mentales son altruistas; y de esta manera restaurará y vigorizará esos centros, así que a su debido tiempo la naturaleza pasional será conquistada y la mente emancipada del deseo por el Amor. Unicamente mediante la completa emancipación, por el Amor, podrá elevarse más allá de la ley y convertirse él mismo en una ley. Habiéndose conquistado a sí mismo, conquistará entonces a todo el Mundo.
  Las fibras latitudinales del corazón pueden formarse mediante ciertos ejercicios bajo el entrenamiento oculto; pero como algunos de esos ejercicios son peligrosos, deben ser llevados a cabo únicamente bajo la dirección de un instructor competente. Que ningún lector de esta obra pueda ser engañado por los impostores habilidosos y deseosos de atraerse aspirantes, es nuestro deseo, y para evitar eso volvemos a repetir muy seriamente que ningún verdadero ocultista se alaba nunca, anunciando sus poderes ocultos, ni vende lecciones a tanto cada una o a tanto el curso; ni consentirá jamás exhibiciones teatrales. Su obra la realiza lo más discretamente posible y únicamente con el propósito de ayudar legítimamente a los demás, sin pensar para nada en sí mismo.
  Como dijimos al principio de este capítulo, todas las personas deseosas del conocimiento superior pueden tener la más absoluta confianza de que si lo buscan encontrarán el camino abierto para llegar a él. El mismo Cristo preparó el camino para "cualquiera que quisiera". El ayudará y bendecirá a todo investigador verdadero, que esté deseoso de trabajar por la Fraternidad Universal.

Texto extraido del libro Concepto Rosacruz del Cosmos, de Max Heindel.

jueves, 28 de julio de 2011

LA SENDA DEL CORAZÓN, por Papus

Conozco un hombre sencillo que nunca ha leído un libro y que, sin embargo, puede resolver los más famosos problemas de la ciencia mejor que muchos científicos. Hay gente humilde sin calificaciones académicas ni experiencia médica para quienes el cielo es tan accesible que los enfermos son sanados a petición suya y los malvados sienten que sus corazones se consumen en amorosa bondad con su contacto. Juana de Arco nunca había leído un tratado sobre estrategia ni visto un campo de batalla pero derrotó en su primer intento a los grandes estrategas de su tiempo! ¿Como pudo ser esto? Es muy sencillo: porque ella se sometió completamente a la Voluntad Divina y no cuestionó al Invisible como hubiese hecho un adepto del plano intelectual.


Debiera uno entonces maravillarse con la embrollada forma en que los críticos miran a estas criaturas animadas por la "viviente luz del Padre" y que son generalmente conocidas como místicos?


Ellos (los adeptos del plano intelectual) no pueden comprenderlos porque tratan de medir facultades universales con las limitadas capacidades de sus cerebros. Porque no puede entenderlo, el crítico insulta al místico y lo tiene en menosprecio, mientras que el místico ora por su atormentador y continúa con su labor de amor.


El sendero del desarrollo espiritual es sencillo y recto hacia delante: "Vive siempre para los demás y nunca para ti"; "Haz a los demás como quieres que se te haga en todas las cosas"; "Nunca hables o pienses mal del ausente"; "Haz lo difícil en lugar de hacer lo que deseas"; - estas son algunas de las fórmulas de la senda mística que conduce a la humildad y la oración.


Existe una forma de purificación física muy querida por el corazón del adepto del plano intelectual: es el vegetarianismo, que debilita la atracción de lo físico. Pero esta purificación no significa nada sin embargo, si al purgar el cuerpo de la influencia animal, no purgamos el cuerpo astral del egoísmo y el influjo de la vanidad, ---cien veces más dañinos que los impulsos nacidos de comer carne. Cuando un hombre piensa que sabe algo y se coloca a si mismo a la par de los Dioses, trabajando para conseguir su salvación personal y se retira en una torre de marfil para purificarse, por qué ha de dársele algo? Piensa que tiene lo que necesita y se considera a sí mismo como una persona pura y conocedora de todo. Pero cuando un hombre es sencillo y sabedor de su debilidad, y conoce que su voluntad carece de importancia si no se conforma con las acciones del Padre Celestial, cuando no está preocupado con su pureza personal ni con sus necesidades sino con el sufrimiento de los demás, entonces el cielo lo reconoce como uno de sus "niños pequeños" y Cristo manda que sea conducido hacia él.



Una madre que ha trabajado toda su vida por educar no sólo a sus propios hijos sino a los de gentes más pobres que ella es mayor delante del Eterno que el teólogo pedante y el así llamado adepto tan orgulloso de su pureza. Esta es una verdad instintiva que impresiona a la gente sin necesidad alguna de demostración porque es una verdad aplicable a todos los niveles. Por tanto que el estudiante aspire a la simplicidad en lugar de la pedantería y se cuide de los hombres que se presenten como perfectos porque "cuanto más alto más dura es la cada!" La Senda Mística requiere así de una ayuda incesante en todas las etapas de la evolución y la perfección.


En el plano físico, ayuda de amigos y maestros que enseñen mediante el ejemplo; en el plano astral, auxilio de los pensamientos de devoción y de caridad que iluminen el sendero y permitan soportar las pruebas por medio de la paz del corazón; por último, en el plano espiritual, asistencia de los Espíritus Guardianes fortalecidos por los sentimientos de piedad hacia todos los pecadores y de indulgencia por todas las debilidades humanas as como orar por todos los ciegos obstinados y por todos los enemigos. Es entonces, que toda la sombra terrenal desaparece lentamente, que el velo es levantado por un momento y que el Divino sentimiento de saber que nuestras oraciones son escuchadas llena el corazón de coraje y amor.

Habiendo alcanzado ese punto el místico no puede entender la necesidad de las llamadas sociedades eruditas, incluso de aquellas dedicadas al ocultismo, ni de libros tan numerosos, necesarios para explicar cosas tan simples. Es muy cauteloso con las sociedades y los libros y se retira más y más en comunión con el desamparado y el miserable. Acata y no lee más, ora, perdona y ya no tiene más tiempo para juzgar y criticar. El intelectual, observando semejante hombre, se pregunta ante todo mediante que libros ha alcanzado aquel estado, también a que tradición pertenece y por último, en que categoría ha de colocarse para... juzgarlo mejor! Busca la "palabra mágica" que el místico usa para curar a voluntad las más malignas enfermedades, por la forma de hipnotismo que le permite influenciar las mentes de otros de tal manera, incluso a remota distancia, y por el propósito egoísta detrás de todo.


Y como el intelectual no encuentra en los libros una respuesta a estas preguntas, y como necesita una explicación para reconquistar su serenidad mental, se dice a s mismo muy gravemente o al círculo de sus admiradores: "Posesión!" o un "Místico!" o "Simple Sugestión!"...y todo está dicho. El intelectual, de este modo se hace un poco más vano y el místico, ---un poco más humilde.


Y mientras que el estudio, la lectura y el tiempo son necesarios para progresar en el plano intelectual, nada de esto es necesario para progresar en la senda mística. Puede ser recorrida casi hasta el final y en una hora de nuestro tiempo terrestre como lo hizo Swedenborg en el primer día de su visión y como lo hizo Jacob Boehme, o puede tomar 19 años incluso antes que su entrada sea descubierta, como fue el caso de Willermoz y muchos ocultistas. La razón es que la puerta hacia esta senda no es abierta por el buscador sino por sus guías invisibles y por la fuerza de su ser espiritual. Por tanto, no hay nada ms fácil ni nada más difícil que seguir esta senda.



Está abierta a todos los hombres de buena voluntad y ningún otro hombre es digno de ella. La entrada es tan baja que sólo los niños pequeños pueden entrar. Como aquellos que acuden a esta puerta son con frecuencia hombres altos y orgullosos que piensan que está por debajo de su dignidad empequeñecerse, la entrada permanece por mucho tiempo invisible para ellos.


Papus
(Gerard Encause)

miércoles, 8 de diciembre de 2010

El Corazón un Organo Maravilloso

El cuerpo denso del ser humano es un órgano maravillosamente construido, compuesto de numerosas células. De estas células se han formado órganos admirables por las necesidades evolucionarias del Espíritu residente. Algunos de los órganos están en varias etapas de conclusión; otros están en una etapa de desarrollo, como por ejemplo el corazón.

El corazón es un mecanismo magnífico, manifestando gran sabiduría en su construcción. Es el órgano central del sistema circulatorio, actuando como una fuerza y una bomba aspirante en relación a los vasos sanguineos. Exceptuando a los pulmones, es el único órgano en el cuerpo por el cual pasa la sangre en cada ciclo. La actividad del corazón es necesaria para la vida en el plano material.


No obstante, con todo lo maravilloso que es el corazón desde el punto de vista físico, lo es mucho más cuando se le considera a la luz de las verdades reveladas por la filosofía oculta. Uno de los hechos más importantes que ha hecho resaltar la ciencia oculta, es que se está formando un cambio en el corazón humano que, si es comprendido, dará una idea de la importancia que el corazón de cada Ego desempeÑa en su evolución.


Tenemos dos clases de músculos. Una clase --los músculos voluntarios-- están bajo el dominio de la voluntad, pueden ser movidos a voluntad, y son estriados longitudinalmente y al través. La otra clase - los músculos involuntarios - no están bajo el dominio de la voluntad, no pueden ser movidos a voluntad y son estriados sólo longitudinalmente.


El corazón es la única excepción a esto. Es un músculo involuntario, normalmente no está bajo el dominio de la voluntad, aunque está comenzando a mostrar estrías transversales como un músculo voluntario. La ciencia física no ha sido capaz de determinar la razón de esto.


El ocultista puede encontrar la contestación en la Memoria de la Naturaleza. De esa fuente aprende que cuando el Ego buscó por vez primera hacerse fuerte en el corazón, este órgano estaba estriado sólo longitudinalmente, lo mismo que cualquier otro músculo involuntario. Conforme el Ego fue adquiriendo más y más dominio sobre el corazón, fueron desarrollándose las fibras transversales. No son tan numerosas ni tan bien definidas como las de los músculos que están bajo el dominio del cuerpo de deseos, pero conforme los principios altruístas de amor y de fraternidad vayan vigorizándose y cuando gradualmente sobrepasen a la razón, que está basada en el deseo, esas fibras transversales se irán haciendo más numerosas y más marcadas. El corazón está siempre en estrecho contacto con el Espíritu de Vida, o sea el Espíritu del amor y de la unidad. Por lo tanto, el corazón es el hogar del amor altruísta.


En nuestra civilización, el abismo que se extiende entre el corazón, el órgano del sentimiento, y la mente, el órgano de la razón, es bastante ancho. La mente demanda explicaciones materiales demostrables sobre el hombre y las criaturas que le rodean, los que componen el mundo fenomenal. El corazón siente instintivamente de que existe algo más grande, y anhela por lo que siente que es una verdad más grande de lo que puede ser comprendido por la mente solamente.


El corazón pide misericordia y amor, pero la razón demanda medidas beligerantes y retaliatorias; si no es por venganza, por lo menos como medio para prevenir una repetición de hostilidades. Es este divorcio entre la cabeza y el corazón que impide el crecimiento de un sentimiento de verdadera Hermandad Universal y la adopción de las enseÑanzas de Cristo - el SeÑor del Amor.


Pero es seguro que, tal como la mente está ahora avanzando y arrancando los secretos de la Naturaleza por la fuerza de su audacia, así mismo el corazón encontrará su camino para romper sus lazos para gratificar su anhelo por una verdad más elevada. Día vendrá en que se convertirá en una fuerza más grande que la mente.


La ciencia física sabe que cualquiera que sea la fuerza que mueve al corazón, no viene desde afuera, sino que está dentro del corazón. El ocultista científico ve una cámara en el ventrículo izquierdo, cerca del ápice, donde un pequeÑo átomo, llamado el atomo-simiente, nada en un mar de éter. La fuerza en ese átomo, igual que la fuerza en todos los demás átomos, es la indiferenciada vida de Dios; sin esa fuerza el mineral no pudiera convertirse en cristales y los reinos vegetal, animal y humano no pudieran formar sus cuerpos.


La fuerza dentro del átomo-simiente mueve el corazón y mantiene el organismo con vida. Todos los demás átomos del cuerpo tienen que vibrar en armonía con este átomo. Las fuerzas del átomo-simiente han sido inmanentes en cada cuerpo denso que un Ego determinado haya alguna vez poseído y al que está ligado, y sobre el cual están inscritas todas las experiencias de ese Ego en todas sus vidas. Desde el momento en que nacemos, y continuando a través de toda nuestra vida, el éter aspirado por nuestros pulmones cuando respiramos, lleva consigo un cuadro completo del exterior de nuestro medio ambiente, de nuestras acciones, y de las acciones de los demás que están con nosotros. Este archivo está impreso sobre el átomo-simiente en el corazón. Po lo tanto, todo lo que decimos o hacemos, desde lo mejor hasta lo peor, queda escrito en nuestro corazón con letras indelebles. Este archivo es nuestra crónica de vida y su individualidad es tan indispensable para nuestra evolución como lo es el corazón para nuestra supervivencia en el mundo físico.


Este panorama de nuestra crónica de vida forma la base de nuestra existencia post-mortem. El archivo de faltas es borrado en la dolorosa experiencia purgatorial causada por el fuego del remordimiento, que abrasa al Espíritu mientras los cuadros de sus faltas se desarrollan ante sus miradas. Por consiguiente el Ego será menos propenso de repetir las mismas faltas y errores en vidas futuras. La reacción del Ego para con los cuadros que muestran el bien que fue hecho, es un deleite celestial cuyo recuerdo impulsará al Ego para hacer aun mayores bienes en vidas futuras.


Cuando una persona ha completado un período de vida en el mundo físico y la utilidad del cuerpo denso ha cesado, el Ego se retira por la cabeza, llevando consigo la mente y el cuerpo de deseos, tal como lo hace cada noche durante el sueÑo. El cuerpo vital, que ahora se ha hecho inservible, también es retirado. Cuando el cordón plateado que unifica los vehículos superiores con los inferiores se rompe, jamás puede ser reparado.


No obstante, antes de que esta división final sea hecha, es esencial para el progreso del Ego que se le deje completamente tranquilo para que pueda revisar el panorama de vida recién pasada. Cuando una persona está libre del cuerpo denso en el momento de la "muerte", toda su vida transcurrida pasa ante su vista como un panorama presentándose los sucesos en orden inverso, examinando su historia como un espectador a la vista de una película. Las imágenes se imprimen sobre sus vehículos superiores, aunque él no tenga, en estas circunstancias, ningún sentimiento respecto a ellas.


No obstante, es muy importante entonces que durante el panorama no haya ninguna clase de molestias, ya que la experiencia purgatorial del Ego, cuando sus sentimientos sobre los cuadros se ponen de manifiesto, depende sobre cuan claramente se han grabado esos cuadros sobre los vehículos superiores.


El "cordón plateado", que une los vehículos superiores con el cuerpo denso, termina en el átomo-simiente. Cuando la vida material llega a su fin de una manera natural, las fuerzas del átomo-simiente se sueltan, pasan al exterior a lo largo del nervio vegas, la parte posterior de la cabeza y a lo largo del cordón plateado, para quebrarse en el corazón, lo que marca la muerte física - pero el cordón plateado no se rompe hasta que el panorama haya sido visto -- demorando a veces varios días.


El cuerpo vital es el vehículo de las percepciones sensoriales. Como eso permanece con el cuerpo de deseos y el cordón etérico conecta esos dos cuerpos con el cuerpo denso descartado, se hace evidente que hasta que el cordón sea cortado, tiene que haber una cierta cantidad de sensación por parte del Ego que se va, si el cuerpo denso es molestado. Por lo tanto, se debe tener mucho cuidado a fin de no causar molestias al Espíritu que se va.


En vista del actual interés y cada vez mayor frequencia de trasplantes de corazón, es importante considerar el caso del panorama del donante y su experiencia inmediata después de la muerte, a la luz de esos trasplantes.


Ya que los trasplantes de corazón tienen que efectuarse inmediatamente después de la muerte del donante, obviamente es imposible evitar interferencia con su proceso panorámico, el que también ocurre inmediatamente después de la muerte. Posiblemente el proceso panorámico del donante continuará (aunque no perfectamente, por causa del dolor de la operación) mientras se efectúa el trasplante, y al final del panorama el cordón plateado se romperá y los cuerpos superiores serán liberados del cuerpo físico - inclusive el corazón.


Mientras tanto, ¿qué sucede con el átomo-simiente de la persona receptora? Está todavía, por lo menos así parece, en la contraparte etérica de su corazón, que todavía permanece en su cuerpo. En los casos donde se amputaron partes del cuerpo denso, solamente el éter planetario acompaÑa la parte separada. La contraparte etérica del miembro amputado se desintegra gradualmente al desintegrarse el miembro físico. Es sabido que personas que tuvieron miembros amputados se han quejado de dolor en la parte amputada, ya que esas personas todavía poseían la parte eterica, que a veces no se desintegra por varios aÑos. El cordón plateado del receptor de un corazón trasplantado también debe estar intacto, aunque el corazón físico haya sido separado, porque si hubiera sido quebrado, el receptor no pudiera vivir.


Una vez que el corazón físico del donante (sin el átomo-simiente) haya sido puesto en el corazón etérico del receptor, surge la pregunta: ¿Transferirán los Seres angelicales y sus ayudantes, que tan sabiamente manejan esas cosas, el átomo-simiente denso del receptor al ápice del corazón del donante, que ahora está bombeando la sangre a través de éste? Sin duda que esto se pudiera hacer, y si el receptor vive, pareciera que efectivamente eso es lo que se ha hecho.


El destino del receptor, y las posibles relaciones en una vida anterior entre el donante y el receptor, pudieran ser factores importantes para el resultado del trasplante. Otro factor parece ser el arquetipo del receptor, sobre el cual él mismo ha laborado durante su vida "celestial" previa y el cual, se nos ha enseÑando, está fijado por un tiempo definido, determinando así la duración de esta existencia física.


Además, en relación con los trasplantes de corazón - así como trasplantes de todos los demás órganos - hay que recordar que cada átomo de cada cuerpo pertenece esencialmente al Espíritu que habita en ese cuerpo. La condición del cuerpo y sus órganos, nervios, tejidos, etc., es la suma total de la manera como el Espíritu residente ha vivido en sus vidas previas sobre la Tierra y de su capacidad de construir la contraparte de su cuerpo durante el período entre vidas terrestres.


En esto radica la razón por la que un Ego no puede o no quiere aceptar ciertos tipos de sangre o un órgano de alguien que es demasiado diferente con su naturaleza particular. El Ego, o Espíritu individual, tiene que superar o dominar las células que son llevadas a su cuerpo físico, sea esto por medio de la comida y la subsiguiente asimilación, o por medio de una trasfusión de sangre, o por el trasplante de un órgano. Las células de los animales están más desarrolladas que las de las plantas; por tal motivo son más difíciles para que formen parte de la constitución del cuerpo que aquellas de las plantas al ser comidas y asimiladas. Un órgano es un grupo de células especiales y está penetrado con la conciencia de su dueÑo. Esta conciencia puede diferenciarse suficientemente de la del receptor para que cause el rechazo del órgano de éste. Sin embargo, esto puede no manifestarse en seguida, ya que el cuerpo del receptor probablemente ha sido debilitado por enfermedad y por la operación efectuada. La ciencia médica reconoce esta habilidad "incorporada" del cuerpo para saber lo que se necesita, referiéndose a esto como el "fenómeno del rechazo".


Un registro de todas las experiencias del Ego está empotrado en el átomo-simiente, como se dijo anteriormente, y durante cada vida nueva este átomo o sus fuerzas), por virtud de sus cualidades innatas, atrae material para su nuevo cuerpo. Si ha violado las leyes de Dios, entonces los resultados están presentes en la estructura del cuerpo - y no sólo en el cuerpo denso, sino también en el cuerpo vital, de deseos y en la mente.


Así que, enfermedades, incluyendo las del corazón, son causadas por el Ego mismo, están arraigadas en el reino espiritual, son las manifestaciones de la ignorancia y desobediencia de leyes superiores, y pueden ser solamente erradicadas permanentemente por un cambio en la naturaleza interior espiritual del ser humano. Para trasplantar un órgano físico sano en el lugar de un órgano enfermo, es algo que puede ser llevado a cabo físicamente, y en algunos casos parece prolongar la vida del receptor. No obstante, el trasplante de un órgano sano para reemplazarlo con uno enfermo, no va a curar la causa subyacente de la enfermedad del paciente y, a menos que haga los cambios espirituales necesarios en su interior, tendrá que aprender la lección requerida en esta u otra vida.


La Ley de Causa y Efecto es el árbitro de la manera como esta vida sea vivida, y como ciertas oportunidades para el crecimiento espiritual son presentadas ante el Ego en varias ocasiones en su vida sobre la Tierra. Si se hacen uso de estas oportunidades, la vida continuará a lo largo de un sendero recto, pero si no, si se desvía hacia un "callejón sin salida" entonces la vida es terminada por las Jerarquías Creadoras, que destruyen el arquetipo en el mundo celeste. Por eso podemos decir que la extensión fundamental de una vida terrestre está determinada antes de que nacemos físicamente; pero la vida puede ser acortada si descuidamos las oportunidades.


También existe la posibilidad, en unos pocos casos, en los que la vida ha sido vivida a fondo y con plenitud, en donde la persona se ha esforzado en todas las ocasiones para vivir una vida en conformidad a sus oportunidades, que más vida sea infundida en el arquetipo de la que originalmente había sido dado, y de esa manera prolongar la vida. Esto, no obstante, hay que recordarlo, sucede sólo en casos excepcionales


Resumiendo, se pude decir que el corazón es un órgano que apenas esta comenzando a manifestar su glorioso potencial como el instrumento por el cual el verdadero Amor de Cristo se hará una realidad universal. Es el órgano en el que está almacenado el archivo de la esencia de la individualidad de cada Ego a lo largo de cada vida física. Es un órgano que hemos estado desarrollando a lo largo de nuestras vidas previas, siendo el corazón de cada persona tan bueno o tan malo como ella misma lo ha hecho.


La tentativa de transferir este órgano de un ser humano a otro puede causar problemas aparentemente no proyectados por los Arquitectos de nuestra evolución. Bien pudiera resultar que para solucionar esos problemas, el Ego receptor se encuentra con obstáculos mucho mayores que el de afrontar cualquier destino que estaba proyectado para él, sin tener que someterse a un trasplante.


APÉNDICE: En la ciencia moderna el término "campo magnético" es muchas veces usado para discutir los varios rasgos, comportamientos y características de plantas, animales y el hombre. Esto, en forma general, es el cuerpo vital, o sea los dos éteres inferiores (Químico y de Vida) que forman una matriz etérica que mantiene a los átomos densos físicos en formación. Los dos éteres superiores (Luz y Reflector) son más atenuados y son volátiles y migratorios. Cada órgano del cuerpo tiene su matriz etérica propia, una parte de la matriz etérica del cuerpo entero. Las plantas también tienen su "campo magnético", contrapartes etéricas, o cuerpos vitales.